Willy Ramírez Chávarry

Acerca de Willy Ramírez Chávarry:



Religión y democracia

La religión, o las religiones, al igual que los seres vivos, han venido evolucionando con el paso inexorable del tiempo; este fenómeno debería ser estudiado de la misma forma o con el mismo ahínco que los fenómenos naturales (calentamiento global, por ejemplo). Las religiones, sin duda, están muy bien diseñadas, son instituciones sociales extremadamente poderosas y siguen vigentes gracias a su diseño evolutivo, ahora mismo los seres humanos venimos tratando de rediseñar nuestras religiones. Es por ello que el estudio de la religión debería ser obligatorio en todas las escuelas de enseñanza básica, así como en el hogar.

La propuesta no implica la enseñanza de una sola religión, sino de todas las religiones o las religiones más populares en el mundo actual; así como se nos enseña lectura, escritura, matemáticas, arte, historia, etc., los currículums escolares deben tener una o más materias donde se estudien los hechos de todas o las principales religiones: su historia, sus credos, sus textos (escrituras), sus simbolismos, sus manifestaciones artísticas, sus prohibiciones, así como sus requisitos. Toda esta información debe tratarse de manera objetiva, sin ningún tipo de sesgo; mientras más se le enseñe a un niño sobre religión, será más sencillo, luego, enseñarle cualquier otro tema; debemos sembrar y cultivar en nuestra niñez la tolerancia religiosa, no les privemos de la información sobre otras religiones distintas a la nuestra, solo así podrán abrazar después la religión que ellos prefieran o aprender cualquier credo.

La democracia se fundamenta en una ciudadanía informada, el consentimiento informado es la base para comprender a la democracia; si bien es cierto esto se aplica a los adultos, no nos olvidemos que los padres son los responsables por sus hijos, en una suerte de “administradores” de ellos, no son dueños de sus hijos, no los poseen; los padres son responsables de sus hijos en relación con el mundo, con el Estado y con la sociedad; podemos enseñarles cualquier credo que consideremos importante o conveniente, pero también tenemos la responsabilidad de informarles o dejar que estén informados sobre los demás credos del mundo. Todas y cada una de las religiones del mundo estarán preocupadas por preservar la pureza de su fe entre sus fieles, ello no justifica la intención de mantenerlos ignorantes de otras religiones.

Paul MacCready sostiene que hace diez mil años, cuando recién nacía la agricultura, la población humana junto con el ganado y las mascotas éramos menos de la milésima parte de la población de los vertebrados terrestres, ahora somos el 98%; en tan solo diez mil años no solo hemos dominado el planeta, lo hemos copado. La clave del dominio del planeta es la cultura, y la clave de la cultura es la religión; millones de personas se congregan en los lugares que consideran sagrados (el río Ganges o La Meca), las guerras santas que en realidad no fueron tan santas, el exterminio y la imposición de la religión cristiana en el nuevo mundo; casi todas las religiones hablan de sumisión y someten el interés particular a la voluntad de Dios; Cristo, por ejemplo, significa “el sembrador de la simiente”, y la simiente no es otra cosa que la “palabra de Dios”.

Lo anteriormente expresado nos lleva a la idea -o necesidad- de rediseñar los temas religiosos tradicionales: actualizarlos, descartar las características obsoletas y hacer saber nuevas interpretaciones sobre otras características; esto es la evolución de la religión, la misma que ha venido sucediendo durante miles de años; Jesús, el Cristo, lo hizo en su oportunidad; la iglesia católica romana, la que congrega a más fieles de la religión cristiana, ya lo viene haciendo, Francisco como sumo pontífice ya viene dando muestras de modernidad: tolera el divorcio, las diversas opciones sexuales y sostiene reuniones con líderes de otras iglesias o religiones.

Realmente debemos asumir el compromiso de conocer, al menos, las otras religiones, aunque sus libros sagrados digan que no debemos escuchar a los de otros credos porque son “Satanás” hablando, es aquello lo que nos ha generado grandes problemas en la corta presencia de la humanidad en nuestro planeta; tampoco es la idea el desconocer a Dios por completo, simplemente asumir que Dios es único y que cada religión tiene su particular forma de servirle y obedecerle; esto tampoco descalifica a los ateos o agnósticos, conozco muy buenas personas que no profesan ni se interesan por religión alguna, no por ello han dejado de ser “hijos” de Dios, así como conozco a muchas personas que se golpean el pecho pregonando su religión y en su actuar dejan mucho que pensar.

Demostremos que somos verdaderos hijos de Dios aceptando y tolerando las diferencias con los demás, no utilicemos la religión como pretexto para generar violencia o conflicto; de lo contrario iremos camino a la extinción, independientemente de la religión que profesemos. Amén.



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