Mientras el ejército de bata blanca muere por salvar vidas en el “sistema” de salud, en el otro “sistema” de transporte público la Covid-19 alista un nuevo y furibundo ataque en masa. ¿Hay reformas que tanto el Ejecutivo como el Congreso vienen trabajando “sesudamente” codo a codo para que el Perú por fin tenga un sistema de salud universal y un digno sistema integrado de transporte urbano? No se oye, padre.
¿Acaso los problemas que nos matan hoy y nos seguirán diezmando mañana están siendo priorizados por nuestra clase política? ¿En qué están? ¡Ah!, disculpen… se encuentran abocados a destruir la reforma universitaria para que sus padrinos con universidades “cascarón” expertas en “engaña muchachos”, “título fácil” y “aprende lo que puedas a bajo costo”, sigan vorazmente esquilmando a las clases populares y, de esta manera, fortalecer su poder económico y continuar financiando campañas electorales, colocar a sus ahijados en puestos claves, capturar una porción del Estado y perpetuar sus gollerías.
También están ensimismados (¡favor no molestar!) en hacernos creer que son los verdaderos justicieros para redistribuir la “riqueza” entre los más necesitados. Así, fabrican leyes que ordenan la devolución del dinero aportado al quebrado “sistema” previsional estatal, sabiendo que ello es otro torpedo a la línea de flotación de nuestra economía, que ya está en modo Titanic.
Asimismo, están empecinados en destruir el sistema microfinanciero instaurando el “perro muerto” crediticio, generando las obvias falsas expectativas populares vinculadas a un aparente alivio de sus deudas e intereses que se reproducen como el maldito virus. No saben que, cuando la reactivación empiece su lenta marcha y los “beneficiados” con esa ley de marras necesiten dinero para financiar sus actividades, no habrá quién les preste en el sistema formal y tendrán que verse obligados a recurrir a los otros agiotistas del mundo salvaje, donde si no pagas hasta te matan.
Otra tarea que los perturba y les impide trabajar las urgentes reformas en salud y transporte para salvar vidas post cuarentena, es ver la forma de garantizar el blindaje a los candidatos corruptos que presentarán muy orondos en sus listas presidenciales y congresales en las justas electorales del 2021. Así, cuatro bancadas en el Congreso (Alianza para el Progreso, Unión por el Perú, Podemos Perú y Fuerza Popular) acordaron la madrugada del último sábado no incluir en la reforma electoral, un artículo que impide expresamente a los ciudadanos sentenciados por corrupción en primera instancia, postular en las próximas elecciones.
Confío en que la ciudadanía –aún desconcertada por la incertidumbre, dolor, desolación y desesperación que desata tanto la pandemia como la impericia de nuestras autoridades por atacarla eficazmente–, no caiga en el cuento de los que intentan demostrar que pueden hacer caer maná del cielo y calmar las tribulaciones populares. A Dios rogando y con el mazo dando.