Abel Reyes: payaso constituyente insulta al Congreso

Quien tiene alma de figureti es Abel Reyes, de Perú Libre. Anteayer se metió en el Hemiciclo del Congreso con una gorra y un polo donde pedía asamblea constituyente. ‘Maricarmen’ Alva se acercó y le conversó tiernamente que sus métodos eran inapropiados, tras lo cual el izquierdista se retiró.
Pero eso no es todo. Cuando salió, siguió con sus payasadas y hasta obligó a la guardia a posar a su lado para tomarse una foto, como se puede ver. Esto ya es demasiado. ¿El Congreso va a permitir ese tipo de actitudes que lo desprestigian más de lo que ya está?

¿ACUERDO NACIONAL?

La presidenta Dina Boluarte sigue soñando. Piensa que el Acuerdo Nacional es el escenario más adecuado para enfrentar la grave crisis política que vive el país. Anuncia con bombos y platillos que participará el Consejo de Estado y los nuevos gobernadores regionales. Qué graciosa. Si hablamos con rigurosidad, no es cierto que el Perú busque la paz, por la sencilla razón de no estar en guerra ni externa ni interna.

LA BÚSQUEDA DE TRANQUILIDAD

Lo que el Perú busca es tranquilidad para que sus ciudadanos trabajen, seguridad en sus carreteras y estabilidad para el reimpulso de la economía. El paro organizado por la terrucada y sus socios está cada vez más alicaído –más allá de los sucesos de Juliaca que es otro mundo-. Y es que después de tantas pérdidas en las algaradas posteriores al 7 de diciembre, fecha de la caída del golpista Pedro Castillo, todos quieren trabajar. Es más, un acuerdo para superar la crisis se hace directamente con los partidos, con los poderes “fácticos”, como la Iglesia, algunas autoridades subnacionales, gremios o sindicatos representativos, etc.

HABLA, DINA

¿A quién representa ese cascarón de ancianos caviares, como Max Hernández y su socio Francisco Sagasti, del Acuerdo Nacional. Guardando las distancias, nos hace recordar las frases crudas de Joseph Stalin, en la conferencia de Yalta (1945), cuando Winston Churchill propuso que en el acuerdo de paz de post Guerra debía participar el Papa. “¿Cuántas divisiones tiene el Papa?”, le respondió el dictador soviético al lord inglés. Y se acabó el debate. ¿Cuántas divisiones o cuánta gente puede movilizar Max Hernández? Habla, Dina.

¿QUE SE VAYAN TODOS?

¿Cuántas veces les han dicho en todos los tonos a los zánganos del citado “acuerdo nacional”, empleados del Estado, que se vayan, pero no lo hacen. Ya se parecen a Jorge Salas Arenas, que se quiere entornillar en el JNE, junto a su clon Piero Corvetto, de Onpe. Estos vociferan “que se vayan todos, menos nosotros”. ¿Se han comprado una estabilidad laboral perpetua? En esto de aferrarse a la teta del Estado hay un aire de familia con los embajadores Manuel Rodríguez Cuadros y Harold Forsyth.

IN PARTIBUS

El caso de Rodríguez Cuadros es sui generis. Ayer ha tuiteado este señor: “Para quienes se preguntan sobre mi cargo en la ONU: el asunto es simple, claro y transparente. El 7 de diciembre presenté mi renuncia irrevocable. Irrevocable significa definitiva, ‘sin marcha atrás’. No revocable. Ahora, corresponde al MRE [Ministerio de Relaciones Exteriores] dar término a mis funciones”. Bueno. Que espera la ministra Ana Gervasi, para darle curso al expediente o lo quiere mantener hasta que esté un situación de in partibus. Ya pues.

“LOS NIÑOS”

Cuando la colaboradora eficaz Karelim López dijo que había seis “niños” de Acción Popular que se habían vendido a Pedro Castillo en el Congreso por puestos, obras y otras prebendas, con tal de evitar su vacancia, se quedó corta. Con ese hilo de la madeja, la Fiscalía ha hecho su trabajo y ha descubierto que son 18 legisladores, más el ex ministro de la Producción Jorge Prado, ligado también al partido lampero.

NO LES PASA NADA

Los ya conocidos Elvis Vergara, Ilich López, Jorge Flores Ancashi, Darwin Espinoza, Raúl Doroteo y Juan Carlos Mori habían pedido 12 altos cargos públicos y siete millonarias obras públicas. Y no les ha pasado nada. Ni en la comisión de Ética. A ellos hay que sumar, del mismo partido, Wilson Soto Palacio, Silvia Monteza Facho, José Arriola Tueros, Pedro Martínez Talavera, Luis Aragón Carreño e Hilda Portocarrero López.

HAY MÁS…

En la misma velocidad habrían entrado los no agrupados Carlos Zeballos Madariaga, Oscar Zea Choquechambi, Carlos Alva Rojas. Tampoco podían faltar los de la filo-tuca bancada magisterial, encabezados por el matoncete Pasión Dávila Atanacio, Germán Tacuri Valdivia, Edgar Tello Montes, Segundo Quiroz Barboza, Paúl Gutiérrez Ticona, Katy Ugarte Mamani y Francis Paredes Castro. De Perú Democrático está la también expremier Betsy Chávez Chino. De Perú Libre Américo Gonza Castillo. Todos dicen que son “niños” inocentes.

CASTILLISTA PICONAZA

Heidy Juárez, conocida como “La breve”, porque no duró como ministra de la Mujer en el régimen de Pedro Castillo, criticó a su actual sucesora, Grecia Rojas, por poner a una niña en un comercial a favor de la población vulnerable. Parece que la exacuñista que pasó por varias tiendas políticas sigue con despecho porque se quedó sin su puestazo.

EXMEF CAVIAR SE ARAÑA
Se la pasó meses diciendo “no me acuerdo” cada vez que el Congreso le consultaba sobre su papel en comprar pruebas rápidas que no detectaban el covid. Ahora que hay un informe acusador, María Antonieta Alva salió a victimizarse. Lo que no esperaba es que su papel en la muerte de miles de peruanos sería criticado por personajes tan disímiles cómo Karem Roca y Vladimir Cerrón.