ARRUINADA TEMPORADA ALTA DE TURISMO EN CUSCO

Justamente a inicios de temporada alta del turismo al Cusco, cuando las sociedades del primer mundo ya están vacunadas y empiezan a salir al exterior, como a Machu Picchu, comunistas y castillistas atacaron a Keiko Fujimori y a una caravana de 500 autos, noticia que ha dado la vuelta al mundo y que poco se sabe en Lima. Recién los pequeños operadores que viven del turismo rechazaron la violencia. Y muchos pusieron este tipo de letreros: “Con comunismo no hay turismo”.

¿ALÓ, ACURIO?

Vamos a seguir un día más con los sucesos en provincias, en este caso Cusco, donde una caravana de Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, fue agredida con huevos, botellas y otros objetos contundentes este miércoles. Ha llevado la batuta en este nuevo ataque el grupo de lo que fue la alianza bolivariana (Alba) que formó el delincuente Jorge Acurio en la comunidad de Ayarmaca, cuando fue alcalde de San Sebastián. Esos activistas ahora son cercanos al congresista electo Guido Bellido, un prosenderista convicto y confeso de Perú Libre, nos informan desde la Ciudad Imperial.

EVITARON LO PEOR

La arremetida contra Keiko y su caravana fue cuidadosamente planeada para que sea a 200 metros de la Plaza de Armas, en la estrecha calle de Santa Teresa, donde necesariamente los autos iban a bajar la velocidad. La emboscada parecería tener el mismo patrón de lo que viene sucediendo en todo el país, aunque en esta oportunidad las fuerzas del orden detuvieron a algunos violentistas cerca de la comisaría de Shapy, evitando lo peor. Muchos manifestantes anti Keiko -curiosa ironía cusqueña- están ligados al turismo, como trabajadores de hoteles, por ejemplo.

SIN MIEDO

Para entonces unos 500 vehículos acompañaron sin miedo a Fujimori a riesgo de ser atacados. Aunque los violentistas impidieron una manifestación de la candidata presidencial en la plaza de armas de la ciudad, se puede afirmar que después de la provechosa reunión de la lideresa con la Cámara de Comercio y Turismo de Cusco, muchos lugareños empezaron a reflexionar. “Si Chota es un pueblo primitivo, Cusco a nivel mundial ha quedado como un pueblo violento”, conversaban.

REACCIÓN POSITIVA

Es obvio que recién se daban cuenta, sobre todo los pequeños operadores que viven del turismo, incluidos los humildes taxistas y vendedores de artesanías y chucherías, que esa conducta berrinchosa coincidía con el inicio de la temporada alta de turismo en Cusco, cuando tradicionalmente se hace un “alto el fuego” de las manifestaciones y algaradas para evitar espantar a los viajeros y recuperar, ahora, en algo, el tiempo perdido con la pandemia.

EN LA BOCA DEL LOBO

Si bien Keiko Fujimori no insistió en realizar un mitin en la plaza de armas, lo cual puede ser un error, sin embargo logró lo que hasta ahora era un mito: llegar al centro mismo de la emblemática plaza. Y es que su sola presencia, allí, en medio de sus partidarios y cientos de vehículos, dejaba la sensación de que –como en Chota- había logrado incursionar en la boca del lobo. Es más, el hecho de no responder a las provocaciones dejaba en evidencia quiénes eran los agresores.

IRONÍAS DE LA VIDA

No es entonces el Cusco, como se presenta, la actora de esta agresión que se da, reiteramos, justamente a inicios de la temporada alta del turismo, cuando los pequeños operadores estaban más que esperanzados en presentar a su ciudad, que es el paso obligado a la maravilla mundial que es Machu Picchu, como acogedora y bucólica, ahora que desde EEUU y Europa, países ya vacunados contra el virus maldito, empiezan a salir a otras latitudes como el mítico Cusco.

“CUSCO ROJO”

Insistimos, la desafiante llegada de Keiko Fujimori a Cusco, además de sorpresiva, fue estratégica al aterrizar en el foco comunista del sur, una región monitoreada en efecto por las ONG rojas o rosadas desde el Instituto Bartolomé de las Casas, SER-CUSCO, grupos antimineros y sus enclaves en el convulsionado corredor minero del sur: Apurímac-Cusco (Akira-Chumbivilcas-Velille), Puno… Moraleja: Keiko debe volver. E ir también a Puno.

OTRA DE UGARTE

A otra cosa mariposa. A pesar de que el ministro de Salud, Óscar Ugarte, había anunciado que se vacunaría sin problemas a personas con autismo y con trastorno mental grave, esto presentó nuevas trabas. El decreto 1468 indica que se puede acreditar esta situación con declaración jurada, pero no lo aceptan y tampoco certificado médico de un consultorio, y exigen que sea a nombre del Estado. La Defensoría del Pueblo ya hizo el reclamo público.

MISÓGINO IMPUNE

El machismo de la izquierda radical sigue impune. A la cada vez más popular activista liberal Vanya Thais, un tal Ricardo Milla le mandó palabras subidas de tono, vía Twitter, para ningunearla, agregando que nadie la conocía “ni en pelea de perros”. Al sujeto le recordaron que tiene varias denuncias por maltrato físico y tentativa de feminicidio contra su expareja. Por supuesto, con él la Fiscalía no actúa mediáticamente.

EL “CHÉ” DE LA LAMPA

Resulta que Mesías Guevara, actual gobernador regional de Cajamarca y dirigente de Acción Popular, “filtró” el comunicado del Acuerdo Plenario de su partido sobre la matanza de 16 peruanos en el Vraem, y publicó uno donde evitaba mencionar al terrorismo. “Le cuesta decir terroristas”, lo emplazó su correligionario Carlomagno Chacón, alcalde de Magdalena del Mar. Muy bien.

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