¿La última cena de PPK y sus discípulos?
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No, fue un almuerzo, ayer, en el exclusivo Hotel Country Club. PPK, Violeta y Heresi pidieron pescados finos. Sheput, según un testigo, se embutió media vaca en un lomo saltado. La gente se acercaba a tomarles fotos y no faltaron los bromistas que le tomaban el pelo a PPK. Y sobre Martín Vizcarra decían que le había caído un tremendo huaico que lo hizo retornar desde el Palacio de la Zarzuela de Madrid.

CONGRESO PEPEKAUSA

Mucho se habla de la reunión cuatripartita de ayer en un hotel de San Isidro entre PPK, Salvador Heresi, Juan Sheput y Gilbert Violeta. Fue intercambio de puntos de vista ad portas del congreso del partido Peruanos por el Kambio que no debe demorar más de dos semanas, según fuente cercana al grupo. Nadie complotó contra Martincito, agrega. ¿Le creemos?

RECONCILIACIÓN

Otro tema tratado fue el cambio de nombre del partido. «Ya hay un consenso sobre eso, pero no podemos soltar aún el nombre», dijo un asesor congresal de ese entorno. Un detalle importante es que se reconciliaron Heresi y PPK. Por eso es que Heresi dijo en Twitter que «el diálogo permite aclarar situaciones y mantener discrepancias democráticas sin odio ni resentimiento”. Ajá.

MALA CARA

Parece que a Martín Vizcarra le pusieron mala cara los españoles cuando se enteraron de que el Perú había hecho una contrademanda de más de 700 millones de dólares contra las empresas ACS de Florentino Pérez (Real Madrid) y del poderoso grupo FCC de ese país por daños socioeconómicos y medioambientales causados por la demora de la construcción de la línea 2 del Metro de Lima, la que va de la Carretera Central al Callao. Esto aparte de las penalidades impuestas por Ositran.

EL LÍO DEL METRO

El portal ibérico «Confidencial» le dio ayer amplia cobertura. Y es que antes fue el consorcio Metro de Lima Línea 2 –conformado por las citadas ACS y FCC,  más las italianas Impregilo y Ansaldo con y la peruana Cosapi– el que demandó al Perú, en febrero de 2017, ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) por un monto de 200 millones de dólares porque no se les  entregó los terrenos saneados para la construcción del metro. Veremos en qué queda este lío.

ES MUCHO DINERO

Pero es obvio que la agenda oculta de  Martín Vizcarra en España tenía que ver con los contenciosos de la filial peruana de Telefónica de España donde están de por medio 54 juicios con Sunat por un dineral. Están también de por medio los 6,000 millones por la línea 2 del Metro de Lima antes descritas. Aparte está el lío con Juan Lladó, de Técnicas Reunidas, que maneja la refinería de Talara por 5,000 millones de dólares. No es una bicoca lo que está de por medio con los españoles.

BONOADICTOS

Sobre Talara, ya bastante teníamos con los bonos soberanos y corporativos, es decir, la deuda asumida por alrededor de 2,000 millones de dólares por el Estado e invertida para ese armatoste por los bono-adictos encabezados por PPK. Pero ahora nuevamente aparece otro bono-adicto, un tal James Atkins, de Petroperú, quien quiere otros 600 millones de bonos para esta estafa. De esta forma, esa refinería, que no debería costar más de 2,000 millones de moneda verde, pasará a unos 6,000 millones. Plop.

SENSIBLEROS

El hecho de que Martín Vizcarra haya metido la solidaridad con Venezuela en su discurso ante el Congreso de los Diputados de España y el Senado, con presencia del gobierno de ese país y del presidente zurdo Pedro Sánchez, cayó como chicharrón de sebo. Como son amigos del dictador Maduro, no lo aplaudieron y le hicieron saber que hay «sensibilidades distintas». En cambio sí fue aplaudido por el PP y otros grupos democráticos. En las siguientes intervenciones, Vizcarra ya no tocó el tema de Venezuela. Lo cuadricularon a la relación bilateral. Puag.

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