Adquisiciones inexplicables
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Hace tres semanas, el ministro de Salud, Víctor Zamora, intentó justificar que no se haya comprado a tiempo y a mejores precios la logística necesaria para combatir la pandemia, al punto de responder a EXPRESO: “… yo te invito, por favor, a que me des ese dato porque tanto el sector privado que nos quiere donar los ventiladores como el sector público, requerimos esa información”.

En ese momento, ya habíamos publicado la oferta de INovytec Medical Solutions, para la entrega de 1,000 respiradores totalmente equipados, por diez millones de dólares. Esto se había hecho llegar oficialmente el 17 de abril.

Sin embargo, el Gobierno prefirió recomprar los 35 ventiladores de Trademedic, al triple de precio, equipos que llegaron al Hospital de Emergencia Ate Vitarte sin implementos mínimos, al extremo que no pudieron usarse.

Otra compra con visos de corrupción se ubicó en la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios que pagó casi 100 millones de soles por 501 ventiladores mecánicos provenientes de China, por medio de la empresa proveedora IQ Medical Services. Solo han llegado 31 y tampoco sirven.

José Cama, ingeniero peruano de la firma panameña Esrod, reveló que desde marzo había ofrecido un KIT COVID-19 Plus, con 500 mil pruebas moleculares a 33.5 millones de dólares. Se les puso trabas, mientras había sucedido todo lo contrario con los test rápidos.

Luego de varias semanas, el portal Ojo Público reveló que se había pagado casi 930 mil dólares por un millón de exámenes rápidos, pero estos no tenían certificación de la Administración Nacional de Productos Médicos de China, su país de origen.

Después se descubrió otro desembolso de 100 millones de soles por pruebas moleculares compradas a proveedores de laboratorios Roche y Simed. Estas solo podían leerse en máquinas de las mismas empresas, pero luego comunicaron que no podrían surtir al Perú de las 400 mil comprometidas.

A esto se suma que AID Genomics Limited (BGI-AID International) había ofrecido colocar el primer laboratorio de emergencia SARS-CoV-2 para una comunidad peruana, con capacidad de procesar 10,000 pruebas por día. Incluía personal extranjero especializado y garantizado por organismos internacionales.

El mismo Kelvin Wu, distribuidor exclusivo, había mandado una carta al presidente Martín Vizcarra, en vista de las trabas en el Minsa y en Perú Compras.

Muchos reclaman falta de camas UCI, ya que el Gobierno solo ha adquirido colchones y armazones, sin asegurar al personal especializado. El gerente general de Fast Ingeniería y Montaje, Luis Felipe Díaz, había ofrecido hospitales temporales de 200 camas, con 50 camas UCI, equipadas con respiradores y con ambientes con todos los sistemas de bioseguridad. Nunca le respondieron.

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