Binomio coca-cocaína: violencia y corrupción
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Hablar del binomio coca– cocaína en un medio como el nuestro no solo significa referirnos a una planta ancestral, oriunda y reconocida que proviene de nuestros Andes, sino referirnos a una actividad política de particulares proyecciones que involucra acciones de producción, narcotráfico, demanda y oferta de drogas, políticas de Estado, cooperación económica internacional y relaciones de distintos género e intereses que aparecen vigentes en el contexto global.

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Hablamos de una amplia gama de problemas de distintas características, que tienen vinculación con la salud pública de una parte importante de la población, con la protección del medio ambiente, el desarrollo económico, la inversión pública o privada, el desarrollo alternativo y la sustitución de las plantaciones de coca, la institucionalidad misma y la propia imagen del Estado peruano, que se debate entre la oferta y la demanda ilícita de drogas y el control del narcotráfico como problema continental que involucra las relaciones entre los hemisferios.

Desde hace años los problemas circunscritos a la producción de demanda de drogas dejaron de ser un tema residual circunscrito a determinadas esferas y pasaron a convertirse en un tema político como parte de una actitud determinada que el Estado asume como parte de sus actividades institucionales.

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