“La donación de US$ 259 mil de Odebrecht no es por amor al arte”
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Los que hayan recibido dinero de esos convenios deben devolverlo, afirma el periodista.

 Las controversias en el Perú con la brasileña Odebrecht se dan con claridad desde 2006, cuando buena parte de la opinión pública se opone –incluida la Contraloría General de la República– a la participación de esta empresa y otras, como Camargo Correa y Queiroz Galvao, en las licitaciones para las Interoceánicas con Brasil.

Luego, fue más clara la oposición a la intromisión política del lulismo de izquierda en el poder del vecino país –precisamente a través de sus principales empresas constructoras– en la campaña electoral del 2011 a favor del entonces líder nacionalista Ollanta Humala. Y continuó en el apoyo abierto de las mismas empresas, en especial de OAS, a la campaña contra la revocatoria de la alcaldesa Susana Villarán en marzo de 2013.

Este es el contexto para entender las relaciones entre Odebrecht y el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS). El periodista Phillip Butters nos da sus puntos de vista.

-Odebrecht ha calado hondo en todas las esferas, incluyendo al periodismo, tras conocerse la donación al IPYS (Instituto Prensa y Sociedad).

A la luz de los hechos, Odebrecht nos ha revelado que no era una legítima empresa constructora sino una organización criminal del robo, que tenía como pretexto la construcción de obras. Porque la cantidad de dinero que ellos obtenían por las obras y las construcciones resulta que, en cuanto a ganancia, era largamente superior a lo que el sentido común podría dictar como plusvalía o ganancia de una obra de ingeniería civil.

-¿Considera descarado lo que ha obtenido esa empresa brasileña en el Perú?

El primer punto es establecer claramente que se trataba de una manga de ladrones, sinvergüenzas y coimeros que vinieron a robar y sacar provecho ilícito del Estado peruano y del bolsillo de los peruanos. Y eso se presumía ya hace más de dos años, porque inclusive el caso de Odebrecht ya tiene larga data.

-¿Considera preocupante el contrato de donación a IPYS, que ahora trata de desmentir?

¿Cómo es posible creer que supuestamente se junta a la crema y nata del periodismo cuando la verdad es que esa supuesta crema y nata era gente de izquierda con abierta convicción antiaprista o antifujimorista? Lo que llama la atención es que fueron tan hábiles, tan inteligentes, tan perspicaces para descubrir robos y latrocinios del Apra, del fujimorismo, ¿pero nunca siquiera sospecharon que la empresa Odebrecht era una empresa mafiosa y corrupta? IPYS recibió en menos de dos años cerca de medio millón de dólares. Yo me pregunto: ¿Qué empresa te regala 260 mil dólares gratuitamente?, ¿para qué te regala?, ¿por qué y para qué? Si ya sabemos que son una manga de delincuentes y de bandidos.

-¿Cree que es imperdonable que exista ingenuidad para no advertir la procedencia del dinero?

¿Fueron tan ingenuos los sabuesos de IPYS al extremo de no saber si los 260 mil dólares regalados por cualquier empresa del Perú o del mundo implicaba un compromiso muy especial? Porque una cantidad así de dinero te regala la Coca-Cola o la Backus, pero es un trámite y un contrato publicitario.

-El IPYS emitió un comunicado que señala que rescindieron el contrato de donación…

¿Quién regala la suma de 260 mil dólares para una organización que no tiene la mayor importancia para la sociedad peruana? ¿Por amor al arte? Por tanto, generaron ellos mismos los delitos, y se constituyeron a sí mismos como un gran Tribunal de Ética, cuya capacidad han demostrado que no la tienen. Basta con leer una publicación en Caretas donde el expresidente de IPYS, el señor Gustavo Gorriti, quien les dice que no se debe “mermelear”. “Mermelear” es hacer asesoría, consultoría, media training, viajecito y regalito. Se sabe que hasta había regalitos de pasajes y no sé qué más a los mundiales de fútbol de parte de Odebrecht. Y Gorriti les dijo que no debían recibir dinero de Odebrecht, pero sin embargo lo recibieron.

-¿Cree que hubo ingenuidad como IPYS asegura?

No solamente bastan las explicaciones de la ingenuidad, porque yo respeto mucho al señor Ricardo Uceda y sé perfectamente que entre sus defectos no está el ser ni ingenuo ni ‘huevón’. Por allá hay otros ingenuos y otros ‘huevones’, pero no es el caso de Uceda. Entonces, ¿cómo es posible que el IPYS esgrima argumentos de ingenuidad y que no sabían con qué tipo de empresa firmaban un contrato de donación?

-El IPYS es una entidad sin fines de lucro pero no dejan de exhibir un sesgo político marcado.

Ahí han estado el señor Uceda, Álvarez Rodrich, Rosa María Palacios, Iván García, Miguel Humberto Aguirre y hasta Carlos Basombrío, quien ahora, ¡oh casualidad!, es el ministro del Interior. Sin embargo, si hubiera sido una organización de derecha, aprista, filoaprista o fujimorista, hubieran dicho que era una gran repartija y el caso estaría ventilándose en los tribunales.

-¿Cree que el Ministerio Público debe investigar el destino de los fondos?

Desde mi punto de vista, tienen que pedir perdón y disculpas a toda la gente que ha confiado en ellos, y se tienen que dar amplias explicaciones sobre el destino de los fondos, y que cada persona que haya recibido un dólar de esos convenios debe devolver el dinero en su integridad. Porque ellos no tienen autoridad moral para decirle a Odebrecht que devuelva la plata que se robó. Dicho sea de paso, ellos deben abstenerse de hablar cualquier cosa del caso Lava Jato.

-¿Descarta que haya algún halo de ingenuidad en este contrato de donación de parte de Odebrecht?

Yo, el argumento de la ingenuidad y de la “huevonada”, no se lo creo a Uceda, reitero. Ellos tienen que abstenerse de hablar del caso Lava Jato. Dime quién te paga y te diré quién es tu jefe. Ellos para calificar situaciones como las que ahora están viviendo utilizaban siempre la palabra “mafia”, “andamiaje”, “periodismo vendido”· Cuando lo hace [Vladimiro] Montesinos está mal, ¿pero cuando lo hace Odebrecht está bien? No, pues. Ahora el premio de periodismo nacional se lo ganó René Gastelumendi que exigía que la gente que había recibido y que no piensa como él lo devuelva. Yo asumo que él también va a devolver el premio que le dieron en la Cámara de Comercio de Lima (CCL, entidad que también habría recibido donaciones de Odebrecht).

-¿Quiénes más habrían recibido apoyo de esos intereses brasileños?

Sería bueno que hoy en día los partidos políticos de Tierra y Libertad, Patria Roja, y todos los que fueron al Foro de Sao Paulo auspiciados por Odebrecht también hagan un mea culpa y que no sean tan conchudos, porque quieren hacer aparecer que la corrupción es ‘buena’ cuando viene de Brasil y es ‘mala’ cuando viene de Estados Unidos o del Japón.

GUSTAVO GORRITI TOMÓ DISTANCIA DESDE HACE AÑOS

 “Aceptar auspicio es ataque implícito a los valores básicos del periodismo”

 ¿Qué ha dicho el periodista de investigación Gustavo Gorriti ante esta difícil relación entre Odebrecht y el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS)? Que “en el caso del periodismo, la claridad en cuanto a conflictos de interés no es opcional sino imperativa”.

Como lo expresa en su columna de Caretas del 26 de enero último, los códigos de ética de los mejores medios del mundo “tienen preceptos específicos y generalmente severos sobre cómo evitar conflictos de intereses y no deberle algo a alguien que pueda ser eventualmente investigado”.

“En la relación profesional, eso significa no aceptar regalos, ni pasajes, ni comidas, ni contratos ni honorarios. No hacerle ‘media training’, ni consultoría ni asesoría ni nada parecido a quien, por lo que es, por lo que hace, pueda en algún momento ser necesario investigar (…)”, escribe.

El veterano reportero narra, a propósito de la donación de cerca de 260 mil dólares de Odebrecht a IPYS como “auspicio” del premio nacional de periodismo en 2014 y 2015, que antes de estos años ya tenía sus divergencias, sobre todo de ética periodística, en dicha institución.

Desde entonces ya no quería participar ni en la directiva ni en la misma organización. Saltando los tiempos, por 2014, o tal vez un poco antes, Gorriti se entera de que Odebrecht era el nuevo auspiciador del concurso nacional de periodismo que organiza IPYS.

“No tuve dudas de que se trataba de un inaceptable conflicto de intereses y resolví, junto con mis colegas de IDL-Reporteros, que no nos íbamos a presentar nunca más a ese concurso. Y así fue”, recuerda.

El investigador refuerza su punto de vista en el hecho real de que su equipo había investigado a Odebrecht mucho antes de que estallara el caso Lava Jato en Brasil. Se refiere a las Interoceánicas en general y al IIRSA Norte en particular.

“Así que aceptar –y quizá buscar– el auspicio de Odebrecht en 2014 y 2015 para un concurso periodístico representó no solo un conflicto de interés sino un ataque implícito a los valores básicos del periodismo”, sentencia.

Agrega que “la rescisión del auspicio, que según entiendo fue iniciativa de Odebrecht, cambió la situación, pero no eliminó el error”, advierte el periodista.

IVÁN GARCÍA RENUNCIA

Iván García Mayer, periodista que formaba parte de la asamblea general del IYPS, dijo que no estuvo informado del contrato dinerario firmado con la empresa carioca. Y en la medida en que no le convencen los argumentos del comunicado de IPYS del 24 de enero, previa revisión de la documentación del caso, presentó su renuncia irrevocable el jueves pasado.

EL PERIODISMO, EL FÚTBOL Y LA POLÍTICA

Phillip Butters (Trujillo, 1967) es un periodista que, de comentarista deportivo, primero radial, luego en diarios y revistas, derivó en la televisión, la información y el análisis político. También trabajó como administrador de empresas en los rubros de servicios, comercio y transportes, sin dejar nunca de lado su pasión por el fútbol.

ROBERTO SÁNCHEZ R.

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