Los «ronderos» fantasmas que apoyan a Castillo

No son reconocidos ni en sus pueblos.

Por C. Alfredo Vignolo G. del V.

Los autodenominados dirigentes de las rondas campesinas llegaron a Lima esta semana para reunirse con Pedro Castillo en Palacio de Gobierno, para que dieran discursos a favor del mandatario y atacaran al Congreso de la República y al Ministerio Público.

Sin embargo, la llegada de estos singulares personajes no sería mera casualidad y menos aún voluntaria como se quiere hacer creer a la opinión pública. Detrás de esto hay todo un tinglado de favores por parte del Gobierno.

Esto salta a la luz con Lourdes Huanca, presidenta de la Federación Nacional de Mujeres Campesinas, que no sabemos a título de qué acompañó a la cuñada de Castillo al momento de ponerse a disposición del Ministerio Público. Asimismo, con Marino Flores, dirigente que se presenta como si fuera rondero.

El caso de Marino Flores, quien se pasea por los canales de televisión y radioemisoras como el presidente colegiado de la Asamblea Nacional de los Pueblos Indígenas, pero en otras ocasiones se autodenomina coordinador general de los Gremios Agrarios y representante de las rondas campesinas, además de decir que es un rondero cajamarquino; periodistas y ronderos de dicha región niegan conocerlo y aseguran que «debe de ser de los dirigentes limeños». Él confirmó esta versión excusándose en que el representante cajamarquino de las rondas es Aladino Fernández, por lo que su nombre no es conocido en la zona, con lo cual se contradice a sí mismo.

Flores se pasea como Pedro por su casa, ya que es asiduo concurrente en los despachos ministeriales de Agricultura, Comercio Exterior, Cultura, PCM y hasta Presidencia, donde ha tenido apenas 61 reuniones con diferentes altas autoridades, incluyendo al propio presidente Castillo.

Flores no niega su cercanía con Castillo y sostiene que las reuniones fueron en busca de la segunda reforma agraria. Indica también que existe una «satanización por parte del Poder Judicial y del Ministerio Público» para con las rondas y que los autores de las invasiones de terrenos a comunidades indígenas fueron «campesinos productores en busca de tierra».

Lourdes Huanca la «madrina» de Yenifer Paredes, la cuñada del presidente Castillo, también saltó a la escena de la parafernalia, cuando acompañó a la cuñada del presidente (como si fuera su madre) a que se entregara a la justicia, que la requiere por delitos de corrupción. Huanca dice ser la presidenta de la Federación Nacional de Mujeres Campesinas, aunque otras dirigentes la han señalado como «estafadora», «delincuente» y desconocida representante de dicho gremio.

TAMBIÉN LEE: Combina: Felicito que Fuerza Popular retire mi candidatura a Lima

Al igual que Mario Flores, Huanca ha visitado 59 veces a alguna autoridad de este gobierno. Desde Dina Boluarte en el Ministerio de la Mujer, hasta la Casa Militar, donde reside Pedro Castillo y su familia. También los despachos de Justicia, Desarrollo, Agricultura, PCM y Cultura.

Esta singular confianza toma fuerza, cuando llevó a su «hija» al Ministerio Público, aunque, según lo que ha mencionado en entrevistas, la habría encontrado mientras paseaba por la Plaza San Martín, en el centro de Lima.

Ambos desconocidos dirigentes se suman a la larga lista de gente servil a Castillo que reciben beneficios y son recibidos con bombos y platillos en la Casa de Pizarro, por el simple hecho de vociferar loas a favor de Castillo y contra de los que se atreven a criticar al investigado presidente.

Cabe precisar que otro grupo de dirigentes se acercó al Palacio de Gobierno, pero no los recibieron. Entre ellos, se encontraba Maruja Inquilla, activista ambiental y secretaria del Frente de Mujeres de las Organizaciones Populares.

«Estamos mendigando una cita con nuestro presidente del pueblo. Si no nos van a recibir, digan ‘vamos a recibir a los delincuentes y no al pueblo’», aseveró entre lágrimas.

Inquilla también denunció a la presidenta de la Federación Nacional de Mujeres Campesinas, Lourdes Huanca, quien no es una dirigente campesina. La señala como una «delincuente» y «estafadora», puesto que les pidió dinero a ella y a su familia en el año 2000 para poder conseguirle una cita con un ministro y se lo gastó en «cerveza, taxis y comida».

«Yo le dije a la PCM que esta señora no nos representa, porque no trabaja con los verdaderos pueblos. Nosotros venimos con nuestros propios recursos, la señora ni tiene chacra. ¿Cómo paga? ¿Cómo se moviliza? Es que vive de la política. Que no diga el premier ni el presidente que ellos son líderes, los líderes mendigamos una cita», señaló Inquilla.

TE PUEDE INTERESAR: