Natale Amprimo: «Sectores con poca votación creen que instituciones como la JNJ le pertenecen»

Exparlamentario recuerda que Samuel Abad decía que el Congreso podía remover sin impedimentos a los consejeros del ahora desactivado CNM, pero hoy señala que el Poder Legislativo no puede destituir a los integrantes de la Junta Nacional de Justicia.


¿Usted qué opina de esta campaña de sectores progresistas que señalan que el Congreso no tiene la facultad constitucional de remover a los miembros de la JNJ?

Es un discurso carente de verdad porque la Constitución contempla expresamente esa competencia. Es competencia del Congreso definir qué cosa es falta grave y se requiere una mayoría calificada de dos tercios de votos para llevar adelante la remoción. Es claro que estos sectores progresistas, que tienen muy poca votación en las elecciones, quieren seguir controlando ciertas instituciones, como la JNJ. Han penetrado el aparato estatal y han estado vinculados a las últimas reformas judiciales que se han venido dando en el Perú. Aquí hay un discurso interesado, pero que está basado en la falsedad.

En la Comisión de Justicia del Congreso, el abogado de los integrantes de la JNJ, Samuel Abad, dijo que se tenía que tipificar la causa grave, pero las faltas pueden ser un montón y no acabaríamos de nombrarlas.

Eso no es verdad, la definición de la causa grave la determina el Congreso. Y eso lo dice el propio señor Abad, quien, en una entrevista en el año 2018 en TV Perú, dice eso. Vemos que hay un doble rasero y eso no es aceptable.

Para Abad, ¿qué era una causa grave?

Abad decía que la causa grave era lo que decía el Congreso. Señalaba que era una conducta incompatible con la dignidad del cargo o un tema ético.

¿Él decía que sí se podía remover a los miembros de la JNJ y no hablaba de un debido proceso?

Dijo que ya se había hecho con el consejero Efraín Anaya y que no había ningún impedimento para que lo haga. Dijo que dependía de que el Congreso esté a la altura de las circunstancias y proceda conforme a sus atribuciones, de acuerdo al artículo 157 de la Constitución.

¿Al permanecer Inés Tello en la JNJ, pese a tener más de 75 años, este organismo está usurpando las funciones del Tribunal Constitucional al interpretar la Constitución a su antojo?

Y también las del Congreso. La JNJ ha emitido una resolución absolutamente escandalosa. Yo le hago una pregunta: si usted tiene 74 años y lee la Constitución, que dice que para ser miembro de la JNJ debe tener menos de 75 años, ¿postularía al cargo? Ni se le ocurriría postular.

¿Y usted cree que la JNJ ha cometido una falta grave por apoyar, de forma conjunta, la permanencia de Tello?

Habrá que ver quién ha impulsado esa resolución, que es absolutamente contraria a la Constitución, sin lugar a dudas.

¿El Congreso debe destituir a Inés Tello?

El Congreso tendrá que ver quiénes han incurrido en una falta grave. Eso es lo que hay que ver. Lo que se tiene que hacer es investigar el tema. ¿Es falta grave o no que se emita un comunicado en respaldo a la exfiscal de la Nación Zoraida Ávalos, que estaba sometida al control de la propia JNJ?

La gravedad de esto es que la misma junta podía ratificar o destituir a Ávalos.

Por supuesto. De otro lado, hay la obligación constitucional de presentar un informe anual al Congreso. ¿Se ha presentado oportunamente o no? Eso se debe determinar. Se dice que ha habido filtraciones de información, bueno, habrá que hacer la investigación. El Congreso definirá quiénes han incurrido en falta grave o no. Lo que me sorprende es la capacidad de ciertos colegas para negar lo evidente y crear un escenario nuevo que nunca se ha visto, cuando lo cierto es que esta es una facultad del Congreso que ha sido utilizada anteriormente. Hay que recordar que Proética, en un comunicado, pedía en 2018 al Congreso que remueva a los miembros del Consejo Nacional de la Magistratura, con base en el artículo 157 de la Constitución. Y ahora esta gente dice que estamos creando una cosa nueva.

Ahora hablan de una dictadura parlamentaria.

Si aquí se toca a un miembro de esta especie de cofradía, se cae el mundo y no hay norma que pueda aplicarse.

¿Cómo va a haber una dictadura parlamentaria si hay 13 bancadas y llegar a los 87 votos es bastante complicado?

Ojalá que los parlamentarios estén a la altura de las circunstancias y no cambien el criterio por tres titulares.

Los caviares, cuando postulan a las elecciones, con las justas llegan al 2%, como ocurrió con Julio Guzmán.

Como estos grupos no sacan una alta votación, han visto que, a través del Poder Judicial, pueden hacer los cambios que ellos quieren.

Y siempre están en el poder: desde Fujimori hasta Castillo.

Sin lugar a dudas. Estamos viendo que hay un sector que utiliza la justicia para llevar adelante cambios sin seguir el camino constitucional.

Cambiando de tema, ¿qué le parece que el presidente del JNE, Jorge Salas Arenas, tenga 18 efectivos policiales a su disposición?

Un escándalo.

Y aun así acudió a instancias internacionales (CIDH y Corte-IDH) para tener más protección.

Estamos ante la comprobación del relajamiento de normas para favorecer a gente allegada a estos grupos.

También hemos visto que la CIDH admitió demandas de terroristas, como ‘Artemio’ o Víctor Polay Campos, contra el Estado peruano.

Y con el silencio de quienes recibieron las denuncias. ¿Qué ha pasado con el señor Sagasti? Nada.

Pero vemos que su nivel de influencia es ínfimo porque Sagasti salió a pedir adelanto de elecciones y nadie le hizo caso.

No, no pasa nada.

¿Siente que los caviares están perdiendo poder?

Es evidente que hay un sector que ha considerado que ciertas instituciones le pertenecen: la Defensoría del Pueblo, la Junta Nacional de Justicia, la Sunedu, etc. A través de la Sunedu o el Ministerio de Educación, han hecho asesorías para vivir prácticamente del erario público. También han incluido textos para meter ideas contrarias a lo que pensamos como sociedad. Y eso hay que denunciarlo.

Hace poco vi un video donde se mostraba cómo una gigantesca universidad en Jicamarca, llamada Santo Domingo de Guzmán, parecía que había sido sacada de un pueblo fantasma porque fue abandonada luego de no obtener la licencia de la Sunedu.

Es que, una vez más, para mis amigos, todo; y, para mis enemigos, la ley. Esta gente aplica esta frase permanentemente.

¿Pero la Sunedu no debería ayudar a que las universidades consigan la licencia? No puede ser posible que simplemente las cierren y listo.

Estos grupos tienen el monopolio de la verdad y la decencia.

Por Aaron Salomón 

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