Sistema único de pensiones y la tasa de reemplazo
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El artículo N° 12 de la Constitución dice que: “Los fondos y las reservas de la seguridad social (salud y pensiones) son intangibles”.

El Sistema de Pensiones (SP) debe garantizar una “tasa de reemplazo” (TR) razonable. La media en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) es de 41.3 %. Chile tiene 32.8 % y México alcanza el 25.5 %, países éstos, que son los mejores en nuestra área.

De otro lado, si revisamos las presiones sobre el gasto público, la media en los países de la OCDE es de 17.5 %, con países como Islandia con 4.5 % hasta 28 % como en Grecia o 22.9 % en España y México con 7.9 %.

Actualmente, la aportación estatal es insostenible para muchos países del mundo; más aún, con el aumento de la población mayor. Sin embargo, es imprescindible que el sistema “Pensión 65” debe permanecer.

En nuestro país se promueve que el Estado entregue un aporte anual (1 o 2 %) del “Impuesto General a las Ventas- IGV”, como subsidio, para suplir el llamado “aporte voluntario” del ciudadano.
Además, se propone un “matching contribution”, con el que el Estado deberá “aportar” una suma similar al esfuerzo del ahorrista, para lograr una pensión mínima.

En el Perú, existen entre 7 y 8 millones de no aportantes al SP y 12 millones de personas con trabajo informal. Y, además, casi 5 millones de personas no están afiliadas a ningún sistema de salud.

La reforma del SP debe tener varios objetivos: mejorar el rendimiento del ahorro y lograr un seguro de salud, pero, además, se debe instrumentar el nuevo sistema para lograr el “ahorro voluntario”. ¿

Estas acciones deben ser paralelas a la protección del “ahorro nacional” acumulado en las pensionarias, ya que el mismo significa sustento fundamental de la inversión nacional. Y todo ello, dentro de un sistema autosuficiente y competitivo. Para ello se propone:

1. Convertir los actuales certificados representativos de los depósitos de los ahorristas en “Títulos Valores Estructurados”, con registro en la Bolsa de Valores de Lima. Luego, declarar los ahorros como “intangibles” de conformidad al artículo 12 de nuestra Constitución y, por ende, no disponibles sino como ahorro pensionario y con permanencia en el SP hasta el momento de la jubilación.

2. Como primer aliciente al ahorrista, se propone que el Gobierno “garantice” un rendimiento mínimo de los “títulos valores” del 5 % anual real y, además, por ser un valor “estructurado”, a mayor tasa obtenida sobre el 5 % real garantizado, el ahorrista asimismo se beneficiará en su principal capitalizado.

3. El interés del 5 % anual a tasa real, capitalizado en 30 años, garantiza al ahorrista una tasa de reemplazo superior a las vigentes en el mercado. Habrá que calcular la tasa para un menor número de años. El subsidio a la tasa de interés es de menor costo para el Estado que un “matching contribution” o el de brindar una “pensión mínima”.

4. La garantía del Estado convierte al documento en un “Título Protegido” y, por ende, el mismo Estado puede poner condiciones de plazo para su venta.

Sin embargo, el posesionario tiene un “Derecho Real” de propiedad sobre el Título Valor (Protegido) y por ello, a su voluntad, puede eludir el plazo de venta fijado, pero, asimismo, el Estado tiene el derecho de eliminar el subsidio y dejar que el certificado tenga el rendimiento que la pensionaria que lo cobija le consiga. El Estado protege al ahorrista y no al comercio.

5. El segundo aliciente que el Estado puede brindar es el de compartir la recaudación del IGV en las nuevas facturas que los ahorristas, o sus familias consigan, (bajo el DNI del aportante) colaborando a una mayor recaudación y en el mayor valor obtenido, se les podría dar participación al ahorrista, en porcentaje a calcular.

Pero, esta suma compartida no servirá como aporte del ahorrista; sino para pagar el Seguro Social (SS); o hasta seguros privados de vida o de desempleo.

6. La garantía del Estado para el rendimiento anual de los ahorros y la participación en la recaudación del IGV para el pago de la SS y otros seguros, son los dos alicientes para mejorar la situación de los ahorristas y para promover el ahorro voluntario; especialmente, de las personas de actividad informal, que lo son por no tener ni pensión de retiro ni seguro social.
Colombia tiene un programa de alicientes tributarios para el ahorro voluntario.

7. Para los nuevos ahorristas (voluntarios) los aportes deben considerarse mensualmente con tasa de interés anualizada y capitalizable. El aporte mensual facilita que la familia del aportante pueda mejorar su ahorro.

Además, en caso de ausencia de aporte algún año, el afiliado puede continuar sin interrupción y a la jubilación dispone lo acumulado con diferenciación anual de aportes.

Por último, los “Títulos Valores” representativos de los certificados de depósito actuales y los de nueva inscripción, son documentos con valor bursátil y, por ende, cotizables en la Bolsa de Valores.

Actualmente, la Bolsa de Valores de Lima tiene una “Capitalización Bursátil” (Market Capitalization) de alrededor de US$ 150,000.00 millones, donde las AFP participan con 180 millones de dólares.

Con el registro de la emisión propuesta, estaríamos incrementando el valor bursátil de la Bolsa de Lima en un 30 % con valores representativos de US$ 50,000 millones de propiedad de 4.6 millones de personas.

POR: JUAN CARLOS HURTADO MILLER

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