Una autocrítica en el Día de la Fraternidad: reflexiones Víctor López García en el aniversario del APRA

Una historia de tradición y leyenda que debe refundarse tras el pensamiento de Haya de la Torre, dice ex jefe de Plan de Gobierno del PAP. “Y nada nos une con el gobierno de Pedro Castillo”, agrega.

-¿Qué es el día de la fraternidad y como lo están celebrando?

El Día de la Fraternidad es la fiesta más importante del calendario aprista que celebra el natalicio de Víctor Raúl Haya de la Torre, líder, fundador y el único Jefe que reconocemos los verdaderos militantes del Partido del Pueblo. Desde que lo instauró Manuel Seoane en un memorable discurso se conmemoró en todas las circunstancias. Con mucho más fervor en las difíciles épocas de la persecución y el martirio que fue la mayor parte de la existencia de la vida partidaria, en la que los apristas no tenían siquiera derecho a presentar listas y candidatos propios. El APRA estaba proscrito y Haya de la Torre vetado para ser candidato. La historia política del país demuestra el ensañamiento que hubo con el aprismo y con sus militantes. Lo festejamos con mítines, charlas, conferencias presenciales y virtuales en el país y en el mundo, recordando la vida y la obra del Gran Maestro Indoamericano.

 

-¿Cómo está el Partido Aprista en la actualidad?

Como organización el Partido Aprista en la actualidad está mal, muy mal. Como nunca antes los estuvo. Y no por factores exógenos como en el pasado. Esta vez por factores absolutamente endógenos. Los propios apristas hemos generado esta situación en la que realmente existimos; pero no existimos legalmente. Si bien es cierto que algo han tenido que ver las autoridades comunistas del Jurado Nacional de Elecciones para vetar la participación de los últimos comicios, lo real es que el peso sustantivo ha estado en la sospechosa demora de los responsables electorales del partido para no inscribir a tiempo a los candidatos en todo el país. La ausencia electoral del APRA es uno de los factores que explica los resultados electorales nefandos que hemos tenido.

 

-¿La crisis interna es reciente o antigua, desde cuando se gestó?

Realmente es una crisis organizacional y de conducción. No es una crisis ideológica, política y programática como la que tienen los comunistas del mundo. Es un estado crítico que se fue gestando en los últimos 35 años, post fallecimiento de Haya de la Torre y toma de la conducción de Alan García que quiso «sepultar el pensamiento y obra» del Jefe para pretender sustituirla por la suya, que comparativamente es mucho menor, pues no hay punto de comparación entre ambos en todo tipo de ítems. Víctor Raúl ha sido integro e integral en sus ideas e ideales, en la teoría y en la práctica. Haya une al Partido, no lo separa. Alan manejó el partido en forma directa e indirecta a través de sus adláteres durante estos años. Y no permitió oposición interna. Quiso enterrar a Haya de la Torre, disminuir y desmontar al Partido para que no le exija nada, y evitar nuevos liderazgos que no sean de su entorno. Todos sabemos el rol que jugó en las elecciones de 1990 para que no gane Luis Alva Castro. De tal modo que el alanismo manejó la organización con los cuadros menos aptos en el plano académico, intelectual, político y ético. Precisamente los principales responsables de la no existencia jurídica del Partido son los herederos de García. Aun cuando todos tenemos alguna incumbencia por acción u omisión.

 

-Cuál fue su relación con Alan García, ¿qué participación tuvo en los gobiernos y que piensa de su legado?

No tuvimos una buena relación, más de su parte que de la mía, a pesar que siempre tuve admiración y respeto por él. Creo que como Haya de la Torre (y guardando las distancias) marca también un antes y después. Si Haya es, sin duda, el hombre del Siglo XX, García es el hombre de los últimos 50 años en la política peruana. No ha habido nadie de su estatura intelectual y política, ni en la derecha ni en la izquierda; aun cuando algunos no lo quieran aceptar. Solo participé en los dos primeros años de su primer gobierno (1985-1987) en que me nombró Jefe Nacional de Cooperación Popular y donde pude armar el Programa de Apoyo al Ingreso Temporal (PAIT), logrando crear alrededor de medio millón de empleos en un semestre. (Y NO regalar el dinero como lo hacen desde el lagarto Vizcarra, Sagasti y Castillo). PAIT fue uno de los principales proyectos sociales del aprismo que dio trabajo, ingreso, consumo a los más pobres. Luego fui Asesor Presidencial el penúltimo año de su gestión. En su Segundo Gobierno NO tuve ninguna intervención. Y a pesar que no hizo cambios estructurales en la línea del Aprismo Revolucionario, fue un buen gobierno en resultados económicos, sociales y políticos que sería mezquino ignorar. Incluso el mejor hasta ahora.

Víctor López García
-¿Cuál es el estado actual del pensamiento aprista?

El pensamiento aprista goza de buena salud teórica, conceptual y metodológica. Lo que está en crisis, como dije, es la organización y la conducción del partido. Las ideas de Haya de la Torre han pasado la prueba del espacio y del tiempo. El mundo global y digital le ha dado la razón a Víctor Raúl. Sus propuestas revolucionarias de izquierda democrática están más vigentes que nunca. Es el mejor momento que vive el país y el mundo para que los apristas puedan sembrar y cosechar. Sin embargo, no lo hacemos o muy poco en el plano individual de los militantes y colectivo del aparato partidario. Es increíble como los comunistas siguen existiendo a pesar del comprobado fracaso rotundo del marxismo, leninismo maoísmo en todo el planeta; pues han demostrado ser los peores regímenes del orbe en todos los planos. Sin embargo, allí están, ganando elecciones y destruyendo países como Cuba, Nicaragua y Venezuela. Y otros que pueden seguir la misma ruta como Perú, Chile y Colombia. Me resulta difícil entender como siguen habiendo comunistas cuando han sido y siguen siendo lo peor que le ha ocurrido al mundo y a la humanidad.

 

-¿El Apra fue o sigue siendo de izquierda?

El APRA fue y sigue siendo de izquierda democrática. Desde la fundación insurgimos en defensa de los intereses nacionales y populares, principalmente de las demandas de los trabajadores del campo y la ciudad. Insurgimos como un partido antimperialista, anti oligárquico, antiburgués; en contra de toda forma de expoliación externa, de explotación interna. Desde los orígenes fuimos el auténtico partido del pueblo. Nos enfrentamos a las clases dominantes y a toda expresión de dominación imperial capitalista o estatista. Nuestro lema fue «ni Washington, ni Moscú, ni Pekín». A diferencia de las derechas tributaria de los gringos o de las izquierdas marxistas, leninistas, maoístas subsidiarias de rusos y chinos. Incluso las «únicas revoluciones de verdad» como Trujillo 1932 o Lima 1948, la hicieron los apristas.

«Precisamente los principales responsables de la no existencia jurídica del partido son los herederos de García. aun cuando todos tenemos alguna incumbencia por acción u omisión».

-¿Cuál es la posición que ustedes tienen frente al gobierno de Pedro Castillo?

Como militante del Aprismo Revolucionario NO hay nada que nos una a este (des) gobierno y más bien todo nos separa. Primero, que no es en modo alguno la representación del pueblo, como dicen. Es la expresión más mísera y decadente de las izquierdas marxistas, leninistas, maoístas y mariateguistas que están participando en la gestión. Si bien han ganado las elecciones los más extremistas y retrógrados, incapaces y corruptos representados por Perú Libre y Cerrón, gobiernan aliados con las expresiones más notorias del cobarde, criminal y genocida Sendero Luminoso y el MRTA.

 

-¿Y los caviares?

Claro. También participan los caviares que los ayudaron a ganar y que han hecho del aparato público su centro de financiamiento permanente desde hace ya tres décadas. Segundo, este régimen es absolutamente autoritario, represivo, excluyente y regresivo. Y también probadamente ineptos e inmorales y hasta impresentables. A pesar de eso, están copando plenamente el aparato público. Tercero, ya están destruyendo las bases materiales del país en el plano económico y social. Y también las bases morales en el plano político y gubernamental. Cada día es más evidente que nos alejamos del desarrollo económico y el progreso social. Y mucho más de la gobernabilidad democrática. Cuarto, a los comunistas que perpetran el Estado les importa poco o nada el bienestar, la paz y la tranquilidad. Su objetivo es crear las condiciones objetivas de pobreza y de miseria para imponerse. Por eso, mantienen y generan el clima de inseguridad e incertidumbre.

 

-Entonces, ¿qué hacer?

El país va camino al caos mientras sigan los comunistas en el gobierno. Peor aún ahora que están haciéndose del poder, copando las entidades públicas. Cada día que pasa será más difícil sacarlos. La única salida es terminar con esta agonía por la vía constitucional. La renuncia es improbable. Solo queda la vacancia que está en manos del Congreso. Difícil de lograrlo por las características de los congresistas desideologizados, despolitizados; que apenas responden a sus bancadas y tan solo a sus intereses. Eso pasa por la inexistencia de partidos auténticos y la existencia de partidos familiares, empresariales y demás. Solo queda la Fiscalía y el Poder Judicial que no cumplen. O los medios de comunicación que tienen miedo o ya arreglaron. O la calle que tampoco activa y nadie la mueve. Lo más grave es que no hay una oposición seria, serena y responsable. La mayoría de la gente ya rechaza al gobierno; pero tampoco ve bien a los que lo adversan. Tanto que ya están pidiendo que se vayan todos. No hay credibilidad ni confianza en unos y otros. Cuanta falta hace ahora el Partido Aprista. Incluso Alan García. Lo dicen muchos.

Este es el mejor momento para el renacimiento de un Aprismo renovado a tono con los tiempos y acorde con los cambios.

 

-¿Volverá el Apra a ser lo que fue?

Estoy convencido que el APRA va a resurgir. Porque la crisis es organizacional y de conducción. Está vigente lo fundamental que son la ideología de izquierda democrática, la línea política revolucionaria de pan con libertad y la propuesta programática de identidad y compromiso con el país y el pueblo. Como ningún otro, el APRA tiene historia, tradición, leyenda. El partido requiere renovarse, refundarse, relanzarse. Pero hay que cambiar rastros y rostros. Son los jóvenes los que tienen que asumir la conducción plena. Los mayores tenemos que apoyar la transformación orgánica y de conducción. El partido nunca ha sido ni será exclusividad o propiedad de nadie. Menos todavía de quienes lo han desgastado, devaluado y declinado. El APRA volverá a insurgir como el partido del pueblo que siempre será. Seamos orgullosos de ser apristas.

 

PERFIL

Víctor López García es ex presidente de la Comisión Nacional de Plan de Gobierno (Conaplan) del Partido Aprista Peruano y ex miembro del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del APRA.

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.