Vacunagate: obispos exigen que se investigue y sancione la vacunación secreta en Perú
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Los obispos de Perú exigieron este jueves que se investigue y sancione a los responsables y participantes en la vacunación en secreto de autoridades, funcionarios, sus familiares e «invitados» durante los ensayos clínicos de la vacuna del laboratorio chino Sinopharm en el país.

«Exigimos que estos hechos sean debidamente investigados y sancionados para que la impunidad no tenga más espacio entre los peruanos y, por fin, logremos trabajar en unidad y transparencia para vencer esta pandemia», enfatizó la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) en un comunicado.

Los obispos emitieron su pronunciamiento después de que se desatara un escándalo en su país al conocerse una lista de personas vacunadas en secreto, entre las que aparecen desde el expresidente Martín Vizcarra hasta el Nuncio Apostólico, Nicola Girasoli.

REPROCHABLE PROCEDER

La CEP lamentó que Perú «una vez más, es golpeado por el reprochable proceder de algunas autoridades que se han beneficiado egoístamente, dejando de lado los intereses del país, el bien común y su obligación de velar por los más necesitados, los que están en primera línea de lucha contra la pandemia».

Rechazó, por ese motivo, la «utilización indebida de las vacunas» y enfatizó que «esto muestra un nuevo rostro del monstruo de la corrupción y de la crisis ética y de valores que impide la auténtica realización de la justicia y el desarrollo del país».

Agregó que estos hechos se agravan porque dejan de lado «a los que por más de un año vienen sacrificándose en la primera línea enfrentando esta pandemia», como médicos, enfermeras y policías.

Los obispos peruanos también pidieron a las autoridades que «se garantice» una correcta distribución y aplicación de las vacunas a todos los ciudadanos, «de manera irrestricta y sin preferencias».

LA EXPLICACIÓN DEL NUNCIO

Tras publicarse este martes el listado de personas que recibieron la vacuna en secreto, el nuncio Girasoli emitió un comunicado en el que aseguró que fue parte de los ensayos clínicos de Sinopharm en el país como «consultor en temas éticos».

Girasoli, quien recibió las dosis el 21 enero y el 11 febrero pasado, aseguró que se contagió de la covid-19 en abril del año pasado y tuvo «síntomas severos».

A pesar de este pronunciamiento, su conducta fue rechazada por el Arzobispo de Lima, Carlos Castillo, quien aseguró que le envió un mensaje expresándole que rechaza su accionar y espera que dé explicaciones más detalladas.

Tras declarar que en la Iglesia católica están «entristecidos e indignados», Castillo aseguró que «estos signos de privilegios son las cosas que la gente critica de la Iglesia».

CON INFORMACIÓN DE EFE

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