Vizcarra puede salir airoso en el Congreso
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La crisis política avanza inexorable mientras el presidente Martín Vizcarra ha instruido a la titular de Justicia, Ana Neyra, para presentar hoy una demanda competencial ante el Tribunal Constitucional (TC), a la par de una medida cautelar, con tal de paralizar el debate congresal de la vacancia presidencial por incapacidad moral.

Son pues un dolor de cabeza los audios propalados en el Congreso la semana que pasó y que revelan de parte del Presidente una evidente obstaculización de la justicia, la manipulación de testigos y alteración de pruebas en el caso de los ingresos a Palacio de Gobierno del cantante Richard Cisneros o Richard “Swing”.

Pero el mero hecho de que la admisión a debate del tema de la vacancia no haya pasado de 65 votos y que para una medida de esa naturaleza se necesitan 87 votos, ya anuncia las dificultades para los partidarios de la defenestración del mandatario.

Eso se ha puesto en evidencia en el cambio de posición de César Acuña, del partido Alianza para el Progreso, del jefe de la bancada de Podemos Perú, Daniel Urresti, y la reafirmación de la postura abstencionista de Keiko Fujimori explicada en el vídeo difundido en sus redes sociales.

Si bien estos son datos irrefutables de la realidad, también lo es que Acuña, Urresti, la misma Fujimori no descartan un cambio de posición si acaso aparecieran nuevas pruebas o audios que comprometan aún más al mandatario.

Por eso dice Urresti en la parte final de su comunicado, “salvo que en estos días aparezcan motivos que realmente lo justifiquen”; Fujimori tiene un temperamento parecido. Ha dicho que si en el camino aparecen otros elementos adicionales que demuestren que la vacancia es indispensable, no dudará en apoyarla.

Y es que toda crisis política tiene una dinámica que va más allá de la sola voluntad de los actores, porque obviamente tiene un contexto mayor, incluido social, como bien lo subraya Enrique Ghersi en conversación con este diario.

Es también una constante, señala el jurista, que cuando no se tiene la razón, se fuerzan los argumentos, como esas acusaciones a la oposición sobre sedición, delito que tiene 20 años de cárcel, cuando esa figura no se puede aplicar al presidente el Congreso, Manuel Merino de Lama, quien trató de comunicarse con altos mandos castrenses.

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Por: Janet Leiva.

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