ESPECIALISTAS DE LA CLÍNICA MAYO COMPARTEN RECOMENDACIONES PARA REDUCIR RIESGO

Medidas para evitar recurrencia del cáncer de colon

Examen de sangre y prueba de tomografías ayudan a detectar a tiempo dicho mal.

  • Fecha Lunes 27 de Mayo del 2019
  • Fecha 10:30 am



La tasa de supervivencia del cáncer colorrectal aumenta después de cinco años del diagnóstico inicial, pero esta supervivencia conlleva un nuevo riesgo: la recurrencia. Principalmente durante los primeros cinco años desde el final del tratamiento y que oscila entre 7 y 42 por ciento, según la etapa del cáncer. Así lo reveló un informe de la clínica Mayo. Es comprensible que el riesgo de recurrencia sea un motivo común de preocupación y ansiedad para muchos que tuvieron cáncer. Aunque no es posible eliminar completamente la recurrencia, se puede tomar medidas para reducir el riesgo y aumentar la probabilidad de detectar pronto cualquiera de estas.

Los detalles exactos de los programas de vigilancia varían según las recomendaciones de los proveedores de atención médica, pero en general, los oncólogos de la clínica Mayo consideran tres medidas principales. La primera es el seguimiento con colonoscopias. Después de que el cirujano extirpa el cáncer del colon o del recto, generalmente un año después se hace la colonoscopia de seguimiento. Si el resultado resulta habitual, lo que se suele recomendar el médico es un intervalo de 3 a 5 años para el seguimiento.

Sin embargo, existen varios factores que pueden llevar a que este calendario se modifique. Dada la posible recurrencia del cáncer rectal en las personas que recibieron tratamiento, se justifica hacer exámenes periódicos del recto, además de continuar con las recomendaciones para la colonoscopia.

La segunda medida es hacer un examen de sangre para revisar el antígeno carcinoembrionario, ya que un nivel sanguíneo elevado del antígeno puede ser señal de varios tipos de cáncer, entre ellos, del cáncer colorrectal. Aunque, después de extraer con éxito dicho tumor, los niveles del antígeno carcinoembrionario deben recuperar la normalidad y eso suele ocurrir dentro de las primeras seis semanas. El análisis del antígeno normalmente se hace cada 3 o 6 meses durante dos años.

La tercera medida es una exploración por tomografía computarizada. Si el cáncer fue agresivo o avanzado, se podría hacer anualmente algún tipo de examen por imágenes, sea una tomografía computarizada de tórax, abdomen y pelvis, durante por lo menos tres años para buscar señales de recurrencia del cáncer. Estas pautas continúan evolucionando y podrían incluir una tomografía computarizada del abdomen y pelvis cada seis o 12 meses para el cáncer del colon o del recto, debido a que el cáncer del recto a menudo se disemina a los pulmones. En cuanto al cáncer de colon, al menos una vez al año se puede hacer una tomografía computarizada del abdomen y la pelvis.

RECOMENDACIONES

Si bien no existe ninguna manera segura de detener la recurrencia del cáncer, se puede adoptar algunas medidas consideradas específicas para reducir el riesgo de cáncer colorrectal. Lo primero es mantenerse en un peso sano, pues cada vez es mayor la evidencia de que el exceso de peso aumenta el riesgo. Ante ello, hay que eliminar o reducir considerablemente los alimentos relacionados con la recurrencia del cáncer colorrectal, como son las carnes rojas y procesadas, los cereales refinados y sumamente procesados, y una alta ingesta de azúcar.

En su lugar, es mejor adoptar una alimentación vegetal con mínimo procesamiento que incluya frutas, verduras, leguminosas, frutos secos y cereales integrales. También puede añadir fuentes de proteína magra y consuma sobre todo grasas sanas, como el aceite de oliva.

El consumo moderado de cafeína está permitido y hasta puede brindar una ligera ventaja para reducir el riesgo, aunque lo que se ha vinculado en particular con una reducción significativa del riesgo de recurrencia y de muerte por cáncer colorrectal es consumir, por lo menos, un par de porciones semanales de frutos secos, como almendras y nueces. Parte de alimentarse sano es incluir mucha fibra en la comida. En un estudio reciente de ocho años, el incremento de la fibra alimentaria después del diagnóstico de cáncer colorrectal redujo el riesgo de morir por la enfermedad en 18 % por cada 5 gramos de aumento en la ingesta diaria de fibra.

Por ello, los cereales integrales parecen ser los que mayor beneficio aportan. Otra medida que el proveedor de atención médica puede recomendarle es tomar una dosis baja de aspirina. Los estudios muestran que la ingesta diaria y prolongada de aspirina parece ejercer una función protectora contra la aparición del cáncer colorrectal y también puede reducir la recurrencia de pólipos y de cáncer tanto en el colon como en el recto. En las personas que corren bajo riesgo de sangrado estomacal por la aspirina, lo que generalmente se recomienda es una dosis baja de aspirina para quienes tienen entre 50 y 69 años y cuya expectativa de vida es de por lo menos 10 años.

FUMADORES

Los estudios revelan que fumar cigarrillos de forma prolongada es un factor de riesgo para pólipos colorrectales y cáncer. Además, fumar puede relacionarse con peores resultados oncológicos en las personas que padecen de cáncer.

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