Cuarentena obligatoria, planeamiento por decisión
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Siendo casi las 3 de la tarde y habiendo pasado más de la mitad del periodo inicial indicado de cuarentena, llego a una conclusión un poco obvia: el día a día nos tiene ciegos de tantas oportunidades de mejora.

Es cierto, estos días nos van a generar un impacto grande a todos los empresarios que vivimos del día a día, a todos aquellos que si no generamos hoy probablemente no tengamos como sobrevivir mañana, suena trágico… pero es más real de lo, que imaginan! Hagamos una prueba rápida, cuando van a su trabajo, cuántos restaurantes, peluquerías y tiendas puerta a calle ven? Bueno, esos establecimientos por lo menos tienen a 1 ó 2 personas allí permanentemente , algunos tendrán insumos ya comprados que, por el tiempo, caducarán y me atrevería a decir que todos tienen un alquiler que pagar. Esperemos haya una voluntad colectiva para poder ver de “ayudarnos” entre todos a poder superar estos momentos que a los que NO recibimos un ingreso fijo mensual, claramente nos afectará.

Pero bueno, podemos decidir lamentarnos por este golpe o aprovechar también esta única oportunidad de reenfocar nuestro negocio o emprendimiento en marcha. Para todos los que hacemos empresa, siempre carecemos de tiempo “VOLUNTARIO NO PRODUCTIVO”, siempre estamos enfocados en generar más y más ingresos, pero tener un espacio para planear, replantear, diseñar nuevos caminos y decidir sobre ellos, es más que necesario en un mundo tan competitivo.

Tomémonos el trabajo de dibujar en un papel todo nuestro negocio, quiénes son nuestros socios estratégicos, quiénes son nuestros principales clientes, cuáles son nuestros productos más vendidos cuáles no lo son (casi nunca vemos esto, si no se vende… ¡descartémoslo!), quiénes son nuestros mejores colaboradores, cómo los estamos tratando, entre otros temas que marcan diferencia en nuestros resultados, pero nunca “tenemos tiempo” de evaluarlos y menos te tomar decisiones para cambiarlos.

Este tiempo puede ser tremendamente productivo o improductivo dependiendo de qué decidamos hacer; si no podemos generar ingresos porque la naturaleza de nuestra actividad no lo permite, sentémonos a planificar, veamos oportunidades de mejora, encontremos esos “costos ocultos” que hoy venimos pagando y no nos hemos dado cuenta; aquí algunos puntos a considerar: Los servicios que pagamos (telefonía, internet, etc.) ¿son los que realmente usamos o podríamos buscar mejores propuestas? , ¿tenemos suscripciones de servicios que no estamos utilizando o por lo menos no las aprovechamos realmente?, ¿nuestros equipos de trabajo tienen un rendimiento adecuado o tenelos gente que ya dejó de agregar valor y lejos de sumar, resta?

En momentos así cuestionemos todo, replanteemos todo, entendamos que las crisis se traen abajo a grandes economías, ¡pero también son el momento donde muchos grandes emprendimientos nacen! La decisión es de nosotros mismos.

Un saludo distante a todos! A mantener el aislamiento.