Las cosas por su nombre
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En simple: estamos en cuarentena nacional y toque de queda. Eso lo entiende todo el mundo en dictadura o en democracia. Eso salva vidas porque no deja lugar a la “interpretación”.

El jefe del Estado ha decretado una “inmovilización social obligatoria” entre las 8pm y las 5am. También la prohibición de circular vehículos particulares a partir de las 5 am.

Las medidas contra la peste de China se radicalizan más, y no queda más que apoyar con firmeza al gobierno en este afán. Curiosos son los eufemismos que se utilizan para decretar medidas tan simples, que todos deberían entender y que deberían ser a prueba de tontos. Esto demuestra cómo los caviares han capturado las comunicaciones de Martín Vizcarra y la de los medios de comunicación que les siguen la cuerda.

“Aislamiento social obligatorio” son tres palabras para decir CUARENTENA, que todo el mundo entiende. “Inmovilización obligatoria” no es otra cosa que TOQUE DE QUEDA, concepto a prueba de equivocaciones.

El presidente ha admitido que es lo mismo (que podemos interpretarlo así), pero que “toque de queda” es una expresión que hace recordar tiempos que los peruanos precisamente no quisiéramos traer a la memoria nuevamente. Entonces, ¿una comunicación tan importante debería ser objeto de “interpretación”?

¿Se refiere a las dictaduras? ¿Se refiere a que a las medidas firmes es mejor nombrarlas con palabras y conceptos blandos que nadie maneja? ¿O acaso se quiere cambiar el lenguaje y pasar gato por liebre, es decir, que en las democracias se llama “inmovilización social” pero en dictadura “toque de queda”?

Los comunistas fueron los maestros en inventarle nombres a hechos monstruosos como el sótano donde masacraron a los últimos zares de Rusia: “casa para un propósito especial”. Así mantenían tranquilos a sus víctimas y al populacho. Eso para los que dicen que hay cosas que no se deben decir por su nombre para no causar “pánico” en la población. Los nazis también llamaron campos familiares a los campos de exterminio de seis millones de judíos. Así que mejor no ir por el sendero de esos “argumentos” linguísticos.

Las comunicaciones son arte y ciencia de decir cosas que todos manejen y que todos entiendan: no sirven aquí paparruchadas ideológicas, que en vez de aclarar y poner el punto sobre las íes ponen un signo de interrogación para la gente común y corriente a los que va dirigida la comunicación. En simple: estamos en cuarentena nacional y bajo toque de queda. Eso lo entiende todo el mundo en dictadura o en democracia. Eso salva vidas porque no deja lugar a la “interpretación”.

El equipo de comunicaciones de Vizcarra debería ser despedido en el acto por jugar con el lenguaje y poner en riesgo las medidas necesarias que está dictando el supremo gobierno. Y los medios de comunicación deberían informar, si algo le queda de sentido común, con el lenguaje que todo el mundo maneja y no con los experimentos ideológicos de las ONG y del equipo de comunicaciones de Palacio. Por lo demás, es una buena medida que solo merece apoyo.