El niño criado por lobos existe: la verdadera historia del ‘Libro de la Selva’

El protagonista de esta película, Mowgli, existió y es un hombre de la India que fue popularizado en el libro de historias de ‘Las tierras vírgenes’.


Hay muchas versiones sobre las historias de niños que vivieron en la selva y una en la que un niño vivió entre lobos y fue amantado por ellos criado como un lobezno, tal como sucede con   Tarzán de los monos, escrita por Edgar Rice Burroughs que apareció en la Revista Pulpa all Story Magazine en octubre de 1912 y que fuera llevada al cine inmortalizada por Johnny Weissmüller.

Sin embargo, una historia verdadera materializada por Rudyard Kipling en su libro El maestro de las tierras vírgenes y posteriormente presentado como Mowgli del libro de selva que se convirtió en éxito de taquilla realizado por Disney en la industria del cine.

En su gran colección de libros, Kipling nos introduce a toda una   historia de misterio y de convivencia con la naturaleza en el vasto universo literario, donde existen los relatos que trascienden el tiempo introduciéndose en la esencia misma de la naturaleza humana y la eterna danza con lo salvaje, a través de su compilación literaria del Libro de la Selva, El Reino de las Letras Hipnóticas y El Maestro de las tierras vírgenes.

Entre sus obras maestras destaca El libro de las tierras vírgenes, un compendio de relatos que nos transporta a la majestuosidad y la crudeza de la jungla.

En esta oportunidad, nos sumergiremos en la penumbra de la selva, donde el eco de los lobos y el susurro de las hojas danzan al compás de una narrativa inolvidable.

Antes de adentrarnos en la enigmática historia de Mowgli y su encuentro con lo humano, debemos rendir tributo al genio literario que dio vida a este universo: Rudyard Kipling. Nacido en el seno de la India británica, Kipling forjó un legado inmortal con su pluma, tejiendo historias que trascienden fronteras y generaciones.

Un testimonio de la naturaleza de la selva

A lo largo de los siglos, las historias de niños salvajes han cautivado la imaginación colectiva, recordándonos nuestra propia fragilidad y nuestra eterna búsqueda de identidad. Desde los confines de la India hasta las tierras ucranianas, el eco de lo salvaje resuena en las páginas de la historia, desafiando nuestras percepciones y revelando la verdad esencial de nuestra existencia.

En conclusión, en la encrucijada entre la civilización y la naturaleza, encontramos la esencia misma de la humanidad. A través de las letras hipnóticas de Rudyard Kipling y la trágica saga de Mowgli y Dina Sanichar, nos sumergimos en un viaje de autodescubrimiento y redención, explorando los límites de lo humano y lo divino en el vasto universo de las tierras vírgenes.

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La inspiración de Rudyard Kipling para crear al icónico personaje de Mowgli se remonta a una historia trágica y real ocurrida en la India del siglo XIX.

En 1867, un grupo de cazadores descubrió a un niño abandonado en las selvas de Uttar Pradesh. Este niño, que más tarde sería conocido como Dina Sanichar, había sido criado por lobos y mostraba signos de comportamiento salvaje.

La historia de Dina Sanichar cautivó la imaginación de Kipling, quien se vio intrigado por la idea de un niño que había sido criado por lobos y que luchaba por encontrar su lugar en el mundo humano. Esta fascinación se reflejó en su obra maestra, El libro de las tierras vírgenes, publicada en 1894. En esta colección de relatos, Kipling nos sumerge en el mundo exuberante y peligroso de la selva india, explorando temas de identidad, pertenencia y el eterno conflicto entre la civilización y la naturaleza.

Dina Sanichar, el niño que vivió entre lobos

Mowgli, el relato más conocido de la obra, sigue la vida del niño humano criado por lobos en la selva. A través de las aventuras de Mowgli, Kipling nos ofrece una ventana a un mundo lleno de peligros y maravillas, donde los animales hablan y la ley de la jungla rige sobre todas las cosas. Sin embargo, más allá de la aventura, El libro de las tierras vírgenes es también un retrato vívido de la India colonial, explorando las complejidades de la identidad nacional y la relación entre el hombre y la naturaleza.

Con su prosa cautivadora y su profundo conocimiento del alma humana, Kipling nos invita a sumergirnos en un universo donde los límites entre lo humano y lo animal se desdibujan, y donde la verdadera sabiduría reside en el corazón de la selva.

Quién fue Rudyard Kipling

Joseph Rudyard Kipling nació el 30 de diciembre de 1865 en la ciudad de Bombay, India,  hijo de Alice Kipling y John Lockwood Kipling. Su madre era una mujer vivaz y una gran escritora.

Lockwood, su padre, era un oficial del ejército británico y un experto escultor y alfarero, que enseñó escultura arquitectónica en la recién fundada Escuela Jeejeebhoy de Arte e Industria en Bombay. La pareja había viajado a la India a comienzos de 1865, se habían conocido dos años antes en el lago Rudyard en Staffordshire, Inglaterra. El lugar donde Rudyard nació sigue en pie, sobre el campus del instituto Sir J. J. Institute of Applied Art, aquella casa actualmente es la residencia del decano.

Joseph Rudyard Kipling fue un escritor británico. Es autor de relatos, cuentos, novelas y poemas. Algunas de sus obras más populares son la colección de relatos  El Libro de la Selva, la novela de espionaje Kim, el relato corto El Hombre que pudo ser Rey y los poemas Gunga Din y… “. Varias de sus obras han sido llevadas al cine.

Kipling rechazó el  Premio Nacional de Poesía Poeta Laureado, la Orden de Mérito del Reino Unido y el título de “Sir” de Caballero de la del Imperio Británico  en tres ocasiones. Sin embargo, aceptó el Premio Nobel de Literatura  de 1907, lo cual lo convirtió en el primer escritor británico en recibir este galardón y en el ganador más joven hasta la fecha.

Cuando Kipling tenía seis años, su padre envió a él y a su hermana menor, Trix, al hogar social conocido como Lorne Lodge en Inglaterra para que se educaran allí durante los siguientes seis años. Aquel hogar se encontraba en Southsea (Portsmouth), y estaba a cargo del capitán Holloway y su señora. Al no tener a sus padres cerca, se sentía solo y abandonado, lo cual recordaría como una triste infancia en su autobiografía Algo de mí mismo, publicado después de su muerte en 1937. Los dos niños, sin embargo, tenían parientes en Inglaterra a los que podían visitar, pasando así todos los meses de Navidad con su tía materna georgiana y su marido, el artista Edward Burne-Jones, en su casa “The Grange” en Fulham, Londres, que Kipling llamaba “un paraíso que en verdad creo me salvó”. En la primavera de 1877, Alicia Kipling, la madre, volvió de la India y retiró a los niños de Lorne Lodge.

En 1878, ingresa en el United Service College, una escuela de Devonshire, creada especialmente con la finalidad de educar a los hijos de aquellos oficiales sin gran peculio. Durante su tiempo allí, Kipling también conoció a Florencia Garrard, de la cual se enamoró; se inspiró en ella para el personaje de Maisie en su primera novela, La luz que se apaga (1891). Hacia el final de su estancia en la escuela, estaba seguro de que carecía de la capacidad intelectual para conseguir una beca en Oxford, y que sus padres no contaban con los recursos para financiar sus estudios por ende su padre le consiguió un empleo en Lahore (Pakistán) donde era el director de la Colección Nacional de Arte de Lahore y guardia del Museo de Lahore . Kipling fue asistente editor de un pequeño periódico local, La Gaceta Civil y Militar. Se dirigió hacia India el 2 de septiembre de 1882 y llegó a Bombay el 20 de octubre del mismo año.

Contacto con la lectura

La Gaceta Civil y Militar en Lahore, a la cual Kipling llamaba «Mi primer amante y el amor más verdadero», aparecía seis días por semana durante todo el año, excepto en Navidad y Pascua. Kipling trabajaba mucho y muy duro para el redactor Stephen Wheeler, pero su necesidad de escribir era imparable. En 1886 publicó su primera colección de versos, Cantinelas departamentales. Ese año también hubo un cambio de redactor, pues asumió el cargo Kay Robinson, quien permitió una mayor libertad creativa, y además solicitó a Kipling redactara pequeños cuentos, que serían incluidos en el periódico.

De regreso a Lahore, aproximadamente treinta y nueve historias aparecieron en la Gaceta entre noviembre de 1886 y el junio de 1887. Una parte importante de esas historias fueron incluidas en Cuentos de las colinas, la primera colección de prosa de Kipling, que fue publicada en Calcuta en enero de 1888, un mes después de que cumpliera veintidós años. En noviembre de 1887, fue transferido a un periódico hermano de la Gaceta, pero más importante: El Pionero, en Prayagraj, en las Provincias Unidas. Pero sus ansias por escribir no fueron saciadas y crecían frenéticamente; durante el siguiente año publicó seis colecciones de historias cortas: Tres soldados, La historia de Gadsbys, En blanco y negro, Bajo el Deodar, El fantasma Jinrikisha, y Wee Willie Winkie, con un total de 41 cuentos. Además, como corresponsal de El Pionero en la región occidental de Rajputana, escribió muchos bosquejos que más tarde fueron recogidos en Letters of Marque y publicados en De un mar a otro. A principios de 1889, El Pionero relevó a Kipling de su cargo por un conflicto. Por su parte, Kipling había estado pensando cada vez más en su futuro; vendió los derechos de sus seis volúmenes de historias por 200 libras esterlinas,  y Cuentos de las colinas por 50 £; además, recibió seis meses de sueldo de El Pionero. Decidió utilizar este dinero para volver a Londres, el centro del universo literario en el Imperio británico.

El 9 de marzo de 1889, Kipling salió de la India, viajando primero a San Francisco vía Rangún, Singapur,  Hong  Kong y Japón. Viajó a los Estados Unidos escribiendo artículos para El Pionero, que también fueron recogidos en De un mar a otro. Kipling fue un escritor fecundo. Ya en 1890 era considerado como una notabilidad en las letras inglesas.

Durante su aislamiento en Vermont, además de escribir los Libros de la selva, también redactó una colección de historias cortas, que incluía las obras: Los días de trabajo, y una novela llamada Capitanes intrépidos (1897). Sus creaciones poéticas fueron Siete mares y las Baladas del barracón, además de “Mandalay” y “Gunga Din”. Disfrutó escribiendo los dos Libros de la selva (ambos, obras maestras de escritura imaginativa) y también disfrutó con la correspondencia que recibía de muchos niños sobre su obra.

Muerte y legado

Finalmente, como consecuencia de una hemorragia interna, Joseph Rudyard Kipling muere, el 18 de enero de 1936, dejando un enorme legado de cinco novelas, más de 250 historias cortas y 800 páginas de versos. Considerado como “El escritor del Imperio”, título que siempre lo halagó, y que lo acompañó incondicionalmente en sus últimos días de vida, quizás los ingleses nunca habrían sabido tanto sobre la vida colonial  si este escritor no se hubiese inmiscuido un poco más en la vida de la considerada “una colonia más” del creciente Imperio británico.

Decidió, junto a su viuda, ser enterrado en el Poets’ Corner   de la Abadia de Westminster, lugar reservado para los miembros más ilustres del Imperio británico, que yacen junto a reyes y reinas.

Mowgli, el niño lobo que desafió a la humanidad

En el corazón de esta epopeya literaria yace el personaje icónico de Mowgli, el niño abandonado que encontró refugio entre las garras de la selva. Inspirado en hechos reales, Mowgli personifica la lucha entre dos mundos: el instinto animal y la razón humana. Criado por lobos, Mowgli se sumerge en un viaje de autodescubrimiento, desafiando las convenciones y desentrañando los misterios de su propia identidad.

Sin embargo, detrás del velo de la ficción se oculta una sombra real, la figura de Dina Sanichar. Criado por lobos en las profundidades de la jungla india, Sanichar personifica la tragedia de lo salvaje en su lucha por encontrar su lugar en un mundo desconocido.

Su historia, marcada por el abandono y la soledad, sirvió como inspiración para el eterno relato de Mowgli, recordándonos la frágil línea que separa la civilización de la barbarie.

En el crisol de la civilización, encontramos el Orfanato de la Misión Sikandra, un oasis de esperanza en medio del caos, considerado El Refugio de las Almas Perdidas. Aquí, Sanichar y otros niños lobo fueron acogidos, enfrentándose al desafío de reconciliar su naturaleza salvaje con las demandas de lo humano. A través de los testimonios de los misioneros, emergen los ecos de una lucha titánica por la supervivencia y la redención.

Se le llamó Sanichar que significa sábado, que es el día que lo rescataron. Los cazadores que lo encontraron mataron a toda su familia de lobos, los que le habían dado crianza desde su abandono en la jungla, unos humanos lo abandonaron a su suerte, como indefenso humano extraviado, una manada de lobos lo protegió y libró de la muerte y otros humanos matan a los lobos salvadores: ¿Quién es el salvaje?

‘El libro de la Selva’, la inmortal película de Disney

La película de Disney El Libro de la Selva es una adaptación animada del clásico de Rudyard Kipling, publicado en 1894. Dirigida por Wolfgang Reitherman, fue estrenada en 1967 y se convirtió en un clásico instantáneo de la animación.

Argumento:

La historia sigue las aventuras de Mowgli, un niño humano criado por lobos en la selva de la India. Con la guía del oso Baloo y la pantera Bagheera, Mowgli aprende las leyes de la selva y se enfrenta a los peligros del temible tigre Shere Khan. A lo largo de su viaje, Mowgli se encuentra con una variedad de personajes, como el rey Louie, el orangután que anhela ser humano, y Kaa, la serpiente hipnótica.

La película es aclamada por su animación vibrante, su memorable banda sonora y su encantadora interpretación de los personajes de Kipling. Con su mezcla de humor, aventura y corazón, El Libro de la Selva ha cautivado a generaciones de espectadores y sigue siendo una de las joyas de la corona del legado animado de Disney.

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