Estudio revela la evolución de los colmillos
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Un equipo de paleontólogos ha estudiado la evolución de los colmillos a partir de varios fósiles de dicinodontes, unos parientes lejanos de los mamíferos modernos, que vivieron antes de los dinosaurios, hace unos 270 a 201 millones de años, y que fueron los primeros animales equipados con colmillos.

Los dicinodontes tenían un aspecto reptiliano, con picos similares a los de las tortugas. Desde su descubrimiento hace 176 años, uno de sus rasgos definitorios ha sido el par de colmillos que sobresalen en sus mandíbulas superiores, de hecho, el nombre dicynodont significa incluso “dos dientes caninos”.

Los detalles del estudio se publicaron en Proceedings of the Royal Society B.

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No todos los dientes que sobresalen son técnicamente colmillos. Solo la composición de los dientes y los patrones de crecimiento dicen si lo son o no. “Para este trabajo, tuvimos que definir un colmillo, porque es un término sorprendentemente ambiguo”, dice Whitney.

Para que un diente sea un colmillo, tiene que extenderse más allá de la boca, seguir creciendo durante toda la vida del animal y, a diferencia de los dientes de la mayoría de los mamíferos (incluidos los nuestros), debe estar cubierto de dentina en lugar de esmalte duro.

DIFERENTE COMPOSICIÓN

Bajo estos parámetros, los elefantes, las morsas y los facóqueros tienen colmillos pero los roedores, por ejemplo, no, porque aunque a veces sobresalen y no dejan de crecer, tienen una banda de esmalte en la parte delantera del diente.

Algunos de los colmillos de dicinodonto tampoco parecían ajustarse a la definición de colmillo: estaban recubiertos de esmalte en lugar de dentina.

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La diferente composición de los dientes es una estrategia evolutiva. Los que tienen esmalte –como los de los humanos– son más resistentes que los de dentina, pero son una desventaja porque tienen difícil arreglo: una vez que crecen, si se rompen, no hay solución.

Los colmillos, por el contrario, son menos duraderos que nuestros dientes recubiertos de esmalte, pero crecen continuamente, incluso si se dañan.

Para estudiar si los colmillos de los dicinodontes eran realmente colmillos, los investigadores cortaron láminas delgadas como el papel de los dientes fosilizados de 19 especímenes de dicinodontes de diez especies diferentes y examinaron su estructura.

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