Gustavo Saberbein y su nuevo libro ‘Nuestro Tiempo’
A+

POR HAROLD ALVA

Gustavo Saberbein es ingeniero y economista graduado por la Universidad de Grenoble (Francia). Fue ministro de Economía en el primer gobierno aprista, lo que le valió ser testigo de lo que aconteció durante aquellos años cuando la crisis económica y política pusieron al Perú al borde del abismo. Nuestro tiempo es una revisión de la historia, un inventario en perspectiva sobre aquella época, acaso un ajuste de cuentas como quien ejecuta una proyección sobre todo lo vivido. Dialogué con él.

-“El Perú no está perdido”, reza el subtítulo de su libro. ¿Considera que a pesar de los resultados y con una población polarizada, el Perú tiene posibilidades de alcanzar el desarrollo?

Sí. El Perú no está perdido, los perdidos han sido los gobernantes del Perú de los últimos 200 años, que, mayormente, fueron presidentes liberales, sin mayores conocimientos de estadista y que usaron el cargo para enriquecerse. Alberto Fujimori es un buen ejemplo. Dada la polarización actual, las primeras tareas deberían ser: buscar cuanto antes la concertación política, luchar mejor contra la pandemia y acelerar la recuperación económica.

-¿Cuál fue el primer suceso excepcional que marcó su vida?

El descubrir bajo los consejos de mi padre que además de tener buenos valores y costumbres, aprender a pensar por uno mismo es vital. Algo que se enseña poco en el Perú. Deberíamos inspirarnos de la enseñanza de los países del norte de Europa.

-Han pasado más de treinta años desde que estuvo al frente del ministerio de Economía ¿No cree que mucho de lo que sucede ahora es producto o consecuencia de los desaciertos que marcaron al primer gobierno aprista?

Creo que no. Pienso más bien qué mucho de lo que sucede hoy es producto del gobierno dictatorial de Alberto Fujimori y de la conducta de Keiko Fujimori desde el 2016. Aún sigue gravitando en nuestro país, el quiebre de nuestra democracia en 1992, el sometimiento del poder judicial y la fiscalía de la nación, la violación de derechos humanos, la destrucción de partidos políticos, la extensión y profundización de la corrupción, así como la política de oposición destructiva en el Congreso de Keiko, desde el 2016 y su objetivo actual de deslegitimar la victoria electoral de Pedro Castillo.

Lea la nota completa en nuestra versión impresa o suscríbete a nuestra versión digital AQUÍ.

Puedes encontrar más contenido como este siguiéndonos en nuestras redes sociales de Facebook, Twitter Instagram.