Javier Del Carpio: «Invertir en investigaciones podría generar más trabajo»

Empresas peruanas que no inviertan en estudios y desarrollo solo se basarían de la evidencia empírica.

En los últimos años la innovación ha atraído la atención de los investigadores, empresas y gobiernos. Los investigadores se esfuerzan por identificar los factores que influyen en el comportamiento innovador de las empresas, mientras que las compañías han podido comprobar que desarrollar innovaciones les permite contar con ventajas competitivas, mejorar su desempeño y tener clientes satisfechos.

En cuanto a los gobiernos, estos ejecutan políticas que las alientan a invertir en investigación y desarrollo, o realizar otras actividades que les permitan ampliar su capacidad de innovación, de manera tal que pueden generar más puestos de trabajo, o realizar más exportaciones.

Para Javier Del Carpio, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad ESAN, el modelo clásico señala que las empresas que dedican recursos financieros a las actividades de investigación y desarrollo son más propensas a mejorar su capacidad de innovación. En cambio, la realidad de las compañías de manufactura en las economías emergentes ha demostrado que a pesar que invierten poco o casi nada en dicho campo, llevan a cabo innovaciones tanto en productos como en procesos.

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Cabe precisar que a las compañías que realizan poca inversión en investigación y desarrollo se les denomina empresas de menor intensidad tecnológica. Es importante señalar que una característica de las empresas peruanas de manufactura es comprar maquinaria, lo que las ayuda a mejorar su capacidad de innovación, para perfeccionar sus productos y sus procesos.

El especialista enfoca que otras actividades ayudan a estas empresas peruanas a desarrollar innovaciones, estas son las fuentes de información provenientes de los clientes, proveedores y universidades. Los clientes brindan información que les permiten mejorar sus productos, en tanto que los proveedores y universidades proporcionan información de carácter tecnológico que les posibilita desarrollar innovaciones en procesos. La evidencia empírica ha demostrado que mejorar la capacidad de innovación en procesos ayuda a las empresas a desarrollar innovaciones en productos.

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