La entrañable papa Yungay celebra cincuenta años
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La papa Yungay, una de las variedades más apreciadas del entrañable tubérculo andino por su calidad y sabor, cumple 50 años y sus creadores, la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), recuerdan que lleva ese nombre en honor a las víctimas del devastador terremoto de 1970 que afectó a la provincia ancashina del mismo nombre.

La UNALM recuerda que la papa Yungay fue creada gracias a la investigación de científicos de dicha casa de estudios, como lo resalta Rolando Egúsquiza Bayona, docente principal de la Facultad de Agronomía, quien aportó información para dar a conocer las contribuciones de la universidad en el marco de celebraciones por el Bicentenario de la Independencia del Perú.

CINCO DÉCADAS VIGENTE

Egúsquiza indicó que la papa Yungay cumple 50 años de vigencia en nuestra agricultura, y en este tiempo ha contribuido en la generación de empleo, ingreso económico y en la alimentación. Además, especialmente en el sector de productores de papa de la sierra del Perú, y en general, en la cadena de distribución, procesamiento y consumo de la población nacional que aprecia sus bondades culinarias y nutricionales.

Sostuvo que Yungay es el resultado de trabajos de mejoramiento genético a cargo del ingeniero Carlos Ochoa Nieves (QEPD) y sus colaboradores, quienes realizaron estudios en hibridación, evaluación y selección de progenies. Además, continuadas con numerosas pruebas agronómicas en campo con la colaboración participativa de agricultores. En 1971, a uno de los híbridos destacados, identificado como KB-103, se asignó el nombre de Yungay en memoria a las víctimas y al Pueblo de Yungay, lamentablemente afectados por el terremoto y aluvión del 31 de mayo de 1970.

Rolando Egúsquiza, especialista en raíces y tuberosas, presentó una tarjeta que conserva, la cual contiene la primera descripción de la genealogía o de los progenitores de Yungay, escrita del puño y letra del ingeniero Ochoa, y evidencia de que en Perú se iniciaba el uso de variedades europeas como progenitores en las hibridaciones con variedades nativas de nuestro país. En los años posteriores, los estudios de herencia de la papa demostraron que esta clase de cruzamientos producen un alto impacto en el vigor híbrido.

Informó que desde que se iniciaron las multiplicaciones en campo de agricultores con la variedad Yungay, se conocía sus características de largo periodo vegetativo. Esta variedad produce después de 6 o 7 meses desde su siembra. Además, la planta produce estolones largos (los estolones son tallos subterráneos en cuyo extremo se produce el tubérculo de papa).

“Estas dos características determinaron que las autoridades del gobierno de los años 1970 rechazaran la producción de semillas de la variedad Yungay, porque privilegiaban la distribución de otras variedades de corto periodo de producción, que producían en 4 o 5 meses. Una de ellas se llamaba ‘Revolución’, aludiendo al gobierno de ese periodo. Asimismo, se consideraba que la característica de estolones largos determinaba que estos pudieran escapar del suelo y convertirse en ramas o tallos aéreos, perdiéndose, de esta manera, la posibilidad de que este estolón pudiera producir un tubérculo”, sostuvo el investigador molinero.

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