Las plantas tienen un estabilizador de proteínas solo visto en animales

Estudio demuestra que las plantas pueden aumentar los niveles del metabolito TMAO.

Investigadores españoles han descubierto que las plantas contienen N-óxido de trimetilamina (TMAO), un metabolito estabilizador de proteínas del que hasta ahora solo se tenía constancia en animales y que en los humanos ha sido asociado a enfermedades crónicas graves como la aterosclerosis o la diabetes.

El trabajo, liderado por Rafael Catalá, del Departamento de Biotecnología Microbiana y de Plantas del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas (CIB–CSIC) de España, contiene aportaciones interesantes tanto para la ciencia básica como para la biotecnología.

El estudio ha demostrado que las plantas pueden aumentar los niveles del metabolito TMAO para hacer frente a factores de estrés ambiental como la sequía, la salinidad de los suelos y las bajas temperaturas. Los detalles estan publicados en la revista Science Advances.

“Nuestro descubrimiento no solo ayuda a entender mejor cómo se defienden las plantas del estrés ambiental, sino que, además, plantea nuevas preguntas al desvelar un nuevo mecanismo hasta ahora desconocido”, explica Catalá.

Hasta ahora, se sabía que las plantas contienen algunos compuestos que ayudan a las proteínas a permanecer plegadas en su forma tridimensional funcional ante una situación de estrés ambiental, pero el TMAO natural nunca se había descrito en plantas, solo en los animales.

Para confirmar que las plantas contienen este compuesto, el equipo de Catalá analizó primero los genes asociados a la tolerancia al frío que habían aislado previamente de plántulas de Arabidopsis aclimatadas al frío e identificaron una monooxigenasa (enzima) que contiene flavina (FMO) y que, según determinaron, participa en la síntesis de TMAO.

Al generar plantas transgénicas de Arabidopsis que sobreexpresaban esta FMO, descubrieron que las plantas mostraban una tolerancia significativamente mayor a las temperaturas de congelación, incluso aunque no hubieran sido aclimatadas previamente al frío, a las altas concentraciones de sal y a la sequía.

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